1. El concesionario familiar. (9)


    Fecha: 01/04/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos

    ... respetable capital en efectivo en las cuentas locales y había casi diez millones de Dólares en una cuenta en el exterior a la que tendría acceso en unos diez días por trámites burocráticos, pero eso no me quitaba el sueño. Me afirmaba en la idea que los problemas de mi padre habían surgido por las traiciones de aquellos a quienes les otorgó la confianza porque con el capital que había en los Bancos, lo que ingresaba, a pesar de la caída de las ventas en los comercios, con las cuotas que cobraba por los Créditos otorgados a Empresarios y Políticos y los ingresos por los alquileres de los departamentos se podría mantener a las Concesionarias y a su personal por muchísimos años aun cuando no tuvieran ventas.
    
    Sabiendo todo esto y teniendo en claro que había un respaldo enorme, me fui para la Concesionaria de autos japoneses. Allí me esperabaLeticia, me saludó deferente y la vi expectante, con evidentes deseos de saber cuál sería mi resolución con su futuro. Creo haber dicho que tenía un físico similar al de mi madre, aunque en una mujer de treinta años, pero, a decir verdad, me quedé corto. El cabello suelto que parecía formar una llamarada que rodeaba su cabeza y rostro, el maquillaje sutil en que destacaban unos hermosos ojos verdes y una boca hecha para pecar. Las tetas medianas y acomodadas al torso y que destacaban debajo de su camisa, junto a la minifalda que dejaba notar un par de piernas largas y bien torneadas, hicieron que la mirara con un punto de deseo que supe ...
    ... disimular.
    
    QueLeticia era frontal y no te mandaba a decir las cosas no me quedó ninguna duda, usaba un tono moderado y dulce, pero la seguridad y firmeza con que hablaba daba por tierra con la imagen que uno podría formarse de una“amante por ratos” o de una“secretaria aprovechada” y me gustó, me encantó seguir teniéndola al lado.
    
    Salimos de mi oficina a las cinco de la tarde que era la hora en que se cerraba la Concesionaria, un poco antes habíamos merendado allí yLeticia activó todo y dio las órdenes por medio del teléfono. En el interín, mi hermanaDiana me llamó por el celular para avisarme que estaban a punto de subir al avión y, además de desearles buen viaje y pedirle que disfrutaran de esos días, me sentí, en cierto modo, liberado de las dos“parientes-amantes”, mi mente estaba puesta enGimena y enGreta.
    
    Nos quedó el pendiente respecto a la Concesión con quienes atendían el Servicio al Cliente, viendo los papeles pude saber que todas las maquinarias eran otorgadas por la empresa japonesa y los repuestos y lubricantes eran vendidos por la Concesionaria, pero los precios en la mano de obra estaban liberados a criterio de los que habían adquirido la Concesión y estos eran exorbitantes. Cobraban fortunas por cada control y esto no pasaba de cambiar el lubricante y controlar el funcionamiento de la computadora del vehículo.
    
    Todo el trajín del día me tenía un tanto agotado, era evidente mi falta de training en lo que a trabajo en si se refería, además surgían muchas ...