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La receta de la abuela - 3
Fecha: 12/05/2024, Categorías: Control Mental, Autor: Charlie Steele, Fuente: TodoRelatos
... de que todos los invitados regresaran a sus casas o a sus respectivos hoteles, respecto a los que habían venido de lejos para tan magno evento. En ese momento, Elena se había separado por un momento de su ahora esposa para ir a hablar con sus padres, y ahí fue cuando la abuela de Phoebe aprovechó para acercarse a hablar con su nieta, un poco en privado, o al menos lo más privado que se podría en un evento como ese. —Felicidades niña —le dijo la abuela acercándose a su nieta con ayuda de un bastón—. Luego de tantos años, al fin cumpliste el sueño que tenías desde que eras pequeña. Phoebe miró a la anciana, y recordando que al final del día ella era la artífice de toda su felicidad, le dijo: —Ay abuela, nunca le podré agradecer los suficiente. De no ser por su mofin con aquella cosa extraña que le puso, nunca habría llegado a este punto de mi vida. La abuela soltó una risita, luego miró de nuevo a su nieta y dijo: —Eres mi nieta y no hay nada que no haría por ti para asegurar tu felicidad. Tras decir esas dulces palabras, la sonrisa de la abuela se tornó a una más picarona y dijo: —Bueno, ya cerraste el trato. Así que supongo que es el momento de reclamar al fin lo que es tuyo. Phoebe se puso tan tiesa como roja de la cara, pues sabía a qué se refería la anciana: la virginidad de Elena, esa que ella tan testarudamente había querido proteger para hasta el día de su boda… y ese día ya había llegado. Sí, Phoebe sabía que era el momento de cerrar ...
... el trato, pero ahora… —Sé qué debo hacerlo abuela —dijo con algo de timidez—, pero en verdad amo a Elena y no me gustaría perderla por ponerme ruda con ella y empezar a tratarla como un objeto. A las inquietudes de su nieta, la anciana respondió con una sonora carcajada que llamó un poco la atención de Elena y sus padres, por suerte estos no le dieron importancia y siguieron a lo suyo, lo que les dio oportunidad a nieta y abuela de seguir conversando. La abuela dijo: —Totalmente de acuerdo en que no quieras ser ruda con Elena en tu relación. Pero en el sexo… el sexo se trata de poder y le tienes que dar completamente en claro que a partir de ahora, eres tú quien manda. Además, no es como si Elena se te fuera a rebelar, y si lo hace, todavía tiene que responderme a mí. Esas palabras le parecieron extrañas a Phoebe, así que levantó una ceja y preguntó: —¿Qué quieres decir? La sonrisa de la abuela se ensanchó y ahora fue ella la que preguntó: —¿No te has preguntando de dónde salió el súbito interés de Elena por preguntar? Un día cuando ella y yo estábamos a solas, solo se me salió decir que “Phoebe siempre había querido una esposa que le cocinara”, ¡y ala! Elena decidió que quería aprender a cocinar. Phoebe abrió grandes los ojos, empezando a comprender. —Tú también has estado manipulando a Elena. La sonrisa algo burlona de la anciana fue toda la respuesta que Phoebe necesitó. Y luego esta, coronó con un: —Felicidades por lavarle el cerebro ...