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Intriga Lasciva - El Instituto [32]
Fecha: 19/05/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos
... asumido que soy lesbiana. Por eso venís a hacerte la putita conmigo, a mostrarme todas las tetas. —No, Aldana… nada que ver. Te juro que no pensé eso. —¿Te creés que soy boluda? Y te aclaro una cosa: no soy ninguna tortillera, y si lo fuera, no buscaría a una mina tan pelotuda como vos… sin importar de qué tamaño tengas las tetas. ¿Está claro? —Sí, sí… muy claro. Perdón si me expresé mal, no era mi intención. —Y saltá más rápido, carajo —exclamó, con tono autoritario—. Dale, a ver… mostrame cómo rebotan esas tetas. Los pechos de Erika saltaban con cada vez más violencia, amenazando con quedar fuera del top que se encargaba de sujetarlas, a duras penas. Entre tanto rebote, una de sus tetas logró escaparse. Su pezón rosado quedó completamente a la vista… aunque nadie estaba mirando en dirección a ellas. Pero la vasca lo notó. —¿Ves? Eso es lo que estabas buscando. ¿Tu noviecita sabe que viniste a hacerte la putita conmigo? —¿Qué noviecita? —¿Quién va a ser? La LeClerc, la que anda todo el día con vos. Bien que se deben reventar entre ustedes… pero ya te aclaré que conmigo no vas a conseguir eso. —Yo no intento… em… ¿puedo parar? Así me acomodo… —No, seguí. Vos querías mostrar las tetas, ahora seguí. Erika siguió saltando lo más rápido que su cuerpo le permitió, sus tetas no paraban de sacudirse, en especial la derecha… la que había logrado escapar. Y quizás la teta izquierda se sintió muy sola dentro del top, por eso también decidió salir y ...
... unirse a su compañera. —Uy… mirá cómo rebotan esas tetas. Parecen de goma —dijo Aldana Bengoechea, con una risa socarrona—. Se nota que te gusta calentar pijas… y conchas. La vasca giró la cabeza y vio que uno de los amigos de Fermín estaba girando la cabeza en dirección a ella. Se acercó más a Erika y quedó atrapada por la soga. Las dos mujeres quedaron pegadas, la una a la otra, casi como si fueran a besarse. Erika abrió mucho los ojos, no entendía nada. —Ahora sí, tapate las tetas. No quiero que ese pajero te vea así. —Ah, ok… ok… gracias. —Hay que tener cuidado con estos tipos. Ven un buen culo o un buen par de tetas, y se descontrolan. A veces hasta se cogen a alguna de las alumnas en el vestuario. —Y me imagino que eso va contra las reglas… —Sí, pero no intentes hacerlos caer por ese lado. Vas a tener que buscar otra cosa. —¿Por qué? —Porque sí… porque solo te vas a meter en quilombos. Haceme caso. Erika volvió a meter sus pechos dentro del top. Su respiración agitada hizo que las tetas se pegaran a las pequeñas protuberancias del pecho de la vasca. —Sí, ya sé —dijo ésta, como si Erika hubiera dicho algo—. Yo no tengo nada de tetas. No hace falta que me restriegues de esa manera. —Perdón, solo me estaba acomodando. —Sí, sí… como sea. En fin, vamos a hacer alguna rutina para fortalecer los brazos. —-------- Al finalizar la clase Siara se quedó en el salón para tener unas palabras con la profesora Stefany, la cual aún seguía ...