1. Bonnie Parker


    Fecha: 14/07/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos

    ... dentro de mi delicada prenda interior.
    
    —¡Silencio perra, sabes que te gusta! —ordenó el oficial como si leyera mi mente.
    
    Ignorando mi falsa protesta él continuó explorando mis partes íntimas con sus largos dedos; acariciando con su dedo índice la abertura de mi vagina. Introduciéndolo dentro de mí, sólo para hacer traviesamente el gesto de jalar de mi clítoris como si se tratara del gatillo de su propia arma.
    
    “¡Santo cielo!”, pensé una vez que el oficial hubo simulado haber vaciado la pistola dentro de mi vagina, provocando una serie de involuntarios temblores que se apoderaron de mi cuerpo. ¡Juraría que una pistola tipo Beretta no tenía tantas balas!
    
    Él sonrió satisfecho por mi espontánea reacción, olvidando por un segundo que su propósito original era hacerme pasar un mal rato.
    
    Con un rápido movimiento el oficial metió ambas manos bajo mi falda; llevándolas hasta mi cadera para poder sujetar la cintilla de mi tanga y jalar de ella hacia abajo, hasta mis tobillos, con la clara intención de despejar el camino para efectuar la máxima afrenta que puede sufrir una mujer a manos de un hombre.
    
    Una vez más cerré los ojos y apreté los labios anticipando lo inevitable. Y un segundo después lo sentí justo en la entrada de mi vagina.
    
    Exacto, su duro y enorme ‘garrote’ golpeaba contra mi ‘puerta’ pretendiendo entrar a la fuerza; al igual que aquel hombre hubiera conseguido entrar sin mi consentimiento en mi departamento sólo unos minutos antes.
    
    Me encontraba ...
    ... totalmente indefensa, y no debido a las esposas que sujetaban mis manos por la espalda, sino porque yo había fantaseado por tanto tiempo con vivir un momento así de excitante que simplemente no lo podía desaprovechar. ¡¿Cómo poder resistirme a algo que en el fondo yo estaba deseando?!
    
    “Mi mejor amiga lo entenderá”, pensé un segundo antes de perder el control de mi cuerpo a causa de la excitación que me invadía, cediendo a las más oscuras fantasías que esa noche se materializarían en la habitación: ¡las mías!
    
    Una vez más el oficial pateó a mi puerta entrando tan violentamente, con su ‘garrote’ desenfundado, que me fue imposible contener mis gritos ante tal muestra de abuso policíaco.
    
    —¡Mierda! —exclamé antes de que el oficial cubriera mi boca con una de sus manos, previniendo poner en alerta a los vecinos.
    
    Sujetándome por el brazo con su mano libre, el oficial comenzó a introducir su ‘garrote’ dentro de mí; lenta y firmemente, alcanzando cada rincón de mi interior. Como si pretendiera llegar hasta lo más profundo de mis entrañas con cada nueva embestida.
    
    Me encontraba totalmente aturdida; confundida en cómo debería sentirme en mi interior. Desdichada o afortunada; pues tenía la impresión de que este no era el primer allanamiento que perpetuaba aquel hombre, dada su eficacia en el manejo de su ‘arma’.
    
    Estaba tan excitada a causa de su ‘ataque’, que me era imposible controlar los reflejos de mi cuerpo mientras estaba siendo asfixiada. Irónico.
    
    Unos minutos ...