-
Rocío - Capítulo 5
Fecha: 01/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Sylke and Friends, Fuente: TodoRelatos
... escuchar. Llegué a mi escondite justo cuando Patricia había descubierto a Rocío vestida únicamente con un tanga de color negro, de espaldas a ella y luchando con los tirantes del sujetador, los cuales, tal y como yo esperaba, estaban demasiado cortos. Desde mi ubicación podía verlo todo perfectamente, incluso oírlas sin ser visto y admiré una vez más el cuerpo curvilíneo de mi compañera. Rocío es una mujer preciosa, su cuerpo se veía espectacular con ese tanga colándose entre sus preciosas nalgas, una verdadera modelo, no tenía ni un gramo de grasa y sus curvas eran una tentación para cualquier mortal y me daba la impresión de que, para Patricia, también. - “¿Te puedo ayudar?” dijo la chica sin dejar de mirar las tetas de la otra, que hacía lo imposible por colocarse el sostén. - “Sí claro, no sé qué pasa que estos tirantes están demasiado cortos” - dijo Rocío sorprendida por la llegada de la dependienta y viendo como Patricia no le quitaba ojo. Por un momento vi que mi compañera me buscaba oteando el resto de la tienda, pero era imposible que me viera en mi escondite cubierto por un montón de corsés y entre ellos podía ver y oír toda la jugada. - “Déjame ayudarte”. - comentó amablemente la chica poniéndose justo detrás de ella. Rocío dejó el sujetador a Patricia para que ésta ajustase los tirantes y yo podía observar cómo lo hacía torpemente porque estaba más a clavar su mirada en las tetas de mi compañera. Supongo que, para esa dependienta, aun estando ...
... acostumbrada a ver un montón de mujeres, tener a esa belleza tan cerca le debía resultar muy excitante. Estaba convencido de que si metía mi mano en su braguita estaría empapada. Rocío a su vez, lejos de sentirse incómoda por la cercanía de la dependienta mientras estaba casi desnuda, parecía divertirse con ese juego y con su presencia. De vez en cuando seguía buscándome con la mirada a ver si me encontraba, pero sin verme, sabía que yo no estaba perdiendo detalle. Patricia le miraba furtivamente mientras luchaba con la prenda y mostraba su mejor sonrisa. Aquellas miradas entre las chicas eran morbosas y explosivas. - “Uf, vaya lío que hay aquí montado, no entiendo cómo están tan cortos estos tirantes.” - comentó Patricia. - “Ya, eso me pareció”. - “Debe de ser porque vienen así de fábrica”. - quiso aclarar la vendedora Lo que ambas no sabían es que había sido yo el que los había movido al mínimo con toda la mala intención. - “Bueno, creo que ya está” - añadió Patricia extendiendo la prenda a Rocío. Mi compañera, sabiendo que yo estaba observando la escena, quiso ponerle más picante y le preguntó. - “Si no te importa, puedes ayudarme”. - dijo como si ella misma no pudiera. - “Claro”. La dependienta, cogió el tirante con delicadeza y ajustó el mismo hasta comprobar que estaba a la altura adecuada. A pesar de estar a cierta distancia pude comprobar que Rocío se estremeció al sentir los finos dedos de la chica acariciar su piel. Debían ser unos dedos ...