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Rocío - Capítulo 5
Fecha: 01/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Sylke and Friends, Fuente: TodoRelatos
... lo han llevado a cabo, como tú, a otras pues les cuesta encontrar su sitio, sus gustos, aparte que no hay que ponerse fronteras o límites, ¿no?” - “¡Exactamente!” Ni en el mejor de mis sueños…. aquello estaba resultando más explosivo de lo que yo hubiese imaginado. Estaba tan excitado, que tuve que soltar mi polla para no soltarlo todo de repente, ante esos cuerpos y esos diálogos cada vez más directos. Miré a mi miembro que se balanceaba triste de que le hubiese dejado solo, pero al mismo tiempo quería seguir mirando aquellos cuerpos perfectos que tenía delante, muy similares, pero bien distintos al mismo tiempo, si bien podrían tener ambas la misma talla de pecho, según había dicho la chica, los cuerpos no eran exactamente iguales, ni mucho menos. Rocio era más alta y esbelta, sus curvas eran deliciosas y armoniosas, su culo era perfecto y sus tetas increíbles, no por el tamaño, sino que estaban bien erguidas, con su pequeña aureola y sus pequeños pezones, era una delicia contemplar a esa mujer. Ya había tenido la oportunidad de verla vestida a diario llegando al despacho, pero desnuda era más deslumbrante todavía. Patricia por su parte tenía el culo redondito, muy apetecible y unas tetas de escándalo, con una aureola más grande y oscura y unos pezones que sobresalían un par de centímetros. La forma de su pecho era más de tipo pera, no eran tan redondos como los de Rocío, aun así, eran unos pechos bonitos y llamaban la atención por la delgadez de la chica. ...
... Siendo más pequeñita, lo tenía todo en su sitio y las curvas eran más llamativas. En un momento dado, la dependienta volvió a mirar a su alrededor, por si yo pudiera estar cerca y realmente lo estaba, además de tremendamente excitado, tan cachondo que con ganas saltaría ese perchero y me plantaba delante de ellas dos, sin embargo, seguí allí, agazapado y disfrutando de un espectáculo increíble. - “Tranquila, mi marido no nos ve... bueno, y aunque lo hiciera, se quedaría pasmado con tu cuerpo, Patri.” - dijo Rocío viendo que la otra estaba inquieta. - “Vaya, gracias, pero no es para tanto.” - respondió la otra algo azorada. - “¿Bromeas? Tus tetas son llamativas, tan perfectas, creo que las que cualquier hombre podría soñar”. - “O cualquier mujer...” - “jajaja... sí” - “Yo ya tuve la oportunidad de comprobar que las tuyas son naturales, si quieres, puedes comprobar las mías.” - dijo entonces Patricia. - “¿Puedo?” La otra se limitó a asentir y la mano de Rocío empezó a palpar el pecho de la chica, elevándolo ligeramente y comprobando que tenía esa caída tan armoniosa, luego comprobó su tersura, la finura de su piel, extendiendo la yema de sus dedos recreándose entre una y otra e incluso yendo más allá para palpar esas aureolas y después agarrar ambos pezones entre sus dedos y tirar de ellos. Aquello era mucho más que una simple comprobación. Justo en ese instante, el pequeño sostén que tenía la dependienta en su mano cayó al suelo, cerrando los ojos y ...