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La casa de la playa (parte 4)
Fecha: 05/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... hipnotizada. Obligada a salir de mi trance, recordé que mi novio estaba por entrar a la casa y encontrarnos en tan comprometida situación: ¡su hermosa novia compartiendo alegremente la piscina con dos extraños completamente desnudos! Algo que podría definitivamente sacar de sus casillas a la mayoría de los hombres. Estaba a punto de entrar en pánico cuando de repente, un agudo y breve sonido proveniente de afuera de la casa remplazó el ronco sonido que, segundos antes, mi cuerpo emitía al intentar recobrar el aliento. Se trataba del claxon de la camioneta, accionado por mi novio, que con un inconfundible tono electrónico confirmaba lo que ya sabíamos: él estaba a punto de entrar a la casa. Entonces intenté conjurar la situación. ¿Sería posible que mi novio conociendo de primera mano mis pasadas aventuras, tuviera a bien alertarme de su llegada para evitar tener que presenciar una vergonzosa escena entre sus empleados y su novia? Un par de réplicas del artificial sonido contestó mi pregunta. “Por eso te amo”, pensé en mi interior agradeciendo su gesto, pudiendo respirar aliviada. Más tranquila, me puse en pie en medio de los chicos y les sugerí salir de la piscina, muy sutilmente, pues no quería que pensaran que yo me estaba acobardando. Sin premura, nadé con gracia hacia la orilla, pues ahora sabía que mi novio se tomaría su tiempo antes de regresar al interior de la casa. Pedro y Pablo me siguieron resignados; abriéndose camino por el agua con sus macizos ...
... arietes al frente que, debido a su excitación, dejaban una estela blancuzca y viscosa a su paso. Deslizándome lentamente por la piscina, me puse a pensar en cómo diablos haría para quitar de mi rostro la sonrisa de satisfacción que se había apoderado de él, ¡cielo santo, realmente la había pasado muy bien! Aún con el riesgo para mi salud, que el acto mismo implicaba, y los problemas que me hubiese podido ocasionar con mi novio en caso de ser atrapada infraganti, de esa tarde presentarse nuevamente la oportunidad de repetir semejante hazaña, ¡por supuesto que lo volvería a hacer sin dudar! Después de todo, si había algo que había aprendido de mi novio en el tiempo que llevábamos juntos, era a aprovechar cada oportunidad que la vida te ofrece. Así que, en cierta manera, todo éste festín de erótico froteurismo era una especie de homenaje a él. Salí por los escalones y tomé la toalla que había estado utilizando en la playa; sequé mi cuerpo con ella, aun cuando ésta todavía contenía rastros de arena de esa mañana. Me senté en la tumbona a esperar a que entrara mi novio; mientras los chicos se recargaban en el borde de la piscina, ocultando sus aún erectos miembros. —¡Ya regresé! —anunció mi novio al entrar a la casa cargando un par de bolsas de compras. —Qué bueno amor —dije endulzando la voz, tratando de ocultar la falsedad de mi sentir. Sin notar, o ignorando premeditadamente, las prendas de los chicos regadas por todos lados, mi novio caminó hacia la cocina ...