-
Vacaciones con mi hermana
Fecha: 03/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... pequeño, sólo para regresar por donde vine saltando a su otro pie; tal como si fueran las teclas de un piano en las manos de un experimentado pianista. De pronto me encontré frotando sus pies contra mi rostro sin importar el fuerte aroma que se desprendía de éstos después de tan extenuante jornada; para mí olían a rosas. —Me haces cosquillas —protestó ella con un par de débiles patadas que se sintieron como una caricia en mis mejillas. Lentamente mis manos y labios ascendieron por sus tobillos dejando un rastro de tiernos besos que llegaron hasta sus rodillas. Después de desabotonar su falda sujeté ésta por la parte inferior y la jalé hacia a bajo, primero de un lado y después del otro, firme y constantemente hasta que la prenda salió por sus pies; quedando sólo su tanga para cubrir la parte inferior de su cuerpo. —Espera —dijo antes de erguirse para jalar su top hacia arriba y sacarlo por encima de su cabeza dejando sus senos al aire. Ahí estaba mi dulce y tierna hermanita, sentada sobre la cama frente a mí, vistiendo sólo una minúscula prenda interior que apenas cubría su entrepierna. Ahora era mi turno de desvestirme. Me puse de pie para desabrochar mi camisa y lanzarla hacia un rincón y continuar con mi pantalón. Mis zapatos hacía tiempo que habían desaparecido por lo que terminé semidesnudo a los pies de mi hermana con sólo mis calzoncillos negros. —Te ves bien —dijo ella a pesar de que nuestros cuerpos eran solamente iluminados por la luz que se ...
... filtraba por la ventana. Ciertamente yo no tenía un cuerpo de concurso de fisicoculturismo, pero me encontraba en buena condición física, lo suficiente para no avergonzarme de estar desnudo frente a una mujer; aunque ésta fuera mi hermana menor. —Ven acuéstate aquí, junto a mí —ordenó ella deslizándose debajo de las sábanas. Obedeciéndola me acosté a su lado, de manera que nuestros rostros quedaron uno frente al otro y en silencio pasé mis manos por su espalda, y la jalé hacia mí de modo que sus filosos pezones se clavaron en mi pecho. —Abrázame fuerte, no me vayas a soltar —exigió mi hermana a punto de quedar dormida. ¡Maldición, no lo podía creer, tenía tantos deseos de hacerla mía y ella no se encontraba en sus cincos sentidos! Mentiría si dijera que por un momento no me sentí tentado a tener relaciones estando ella inconsciente, pero eso no hubiera sido justo para mi hermana. Además yo no quería tener sexo con ella sin que ella lo supiera, yo quería que esto fuera decisión de ambos, al considerar que esto podía ser más que sólo un capricho pasajero. De cualquier forma dormir a su lado como si fuera mi mujer era un buen primer paso. Por supuesto que yo ya había tenido algunas parejas con las que había tenido sexo, pero nunca me había quedado a dormir toda la noche con ellas, por lo que ésta era la primera vez para mí, y supongo que para mi hermana también, que dormiría con una persona del sexo opuesto (sin tomar en cuenta las veces que dormimos juntos como ...