-
Vacaciones con mi hermana
Fecha: 03/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... hermanos). Ignorando el enorme bulto en mi entrepierna intenté conciliar el sueño, cosa que conseguí gracias al alcohol en mi sistema. Se sentía tan delicioso el calor que irradiaba de su delicado cuerpo que de inmediato me fui relajando hasta caer en los ‘brazos de Morfeo’, olvidándome de mi problema. —Tengo que hacer pis —escuché a una voz con un tono suave decir durante la madrugada. Era mi hermana, ¿quién entonces?, que me pedía que la soltara para permitirle ir a orinar. Aún dormido dejé de abrazarla y me hice a un lado para que ella pudiera ir al sanitario a hacer sus necesidades. No tengo idea cuanto tiempo se demoró ahí dentro, pudo haber sido un par de minutos o una hora, pero fue el tiempo suficiente para que yo volviera quedar profundamente dormido. —Regresé hermanito —escuché en medio de mis sueños una vez más la dulce voz de mi hermana que me exigía que volviera abrazarla. Sin despertar por completo volví a girar mi cuerpo a la izquierda para abrazarla de manera protectora, sólo que en ésta ocasión utilicé mi pierna derecha para engancharme a su cuerpo de una manera por demás cariñosa. Algo había cambiado. Deslicé mi mano por toda su espalda esperando detenerme hasta llegar a su tanga. No la encontré. En lugar de eso mis dedos se hundieron en la unión de sus glúteos. Como si se tratara de un reloj despertador mi pene se tornó erecto de inmediato. Giré mi cuerpo para quedar acostado de espalda, al sentir miedo de que mi hermana notara la ...
... reacción de mis partes nobles en su presencia, pero ella casi se trepó sobre mí, al ella cruzar su pierna desnuda por encima de mi entrepierna, consiguiendo con esto estimular mi pene aún más. Era imposible que ella no notara el mástil que levantaban mis calzoncillos cual una tienda de acampar. Sujeté su muslo con mi mano para poder ubicarlo un poco más arriba, sobre mi estómago y así permitir que mi miembro quedara debajo de la pierna de mi hermana. Respiré tranquilo. Sin embargo, eran tantas las ganas que tenía de hacer mía a mi propia hermana que mi mente comenzó a divagar. “¿A caso ella no era quien se había desnudado en primer lugar?”, pensé al desear que ella quisiera tanto como yo que tuviéramos intimidad. Mi miembro seguía doblándose sobre sí mismo al ser incapaz de forzar la tela de algodón que lo oprimía. Era tanta la excitación que sentía que me sentí tentado a bajar nuevamente su muslo sobre mi vientre para poder frotarlo sobre mi entrepierna. “Sólo un poco, sólo para calmar mis ansias”, pensé al notar como mi hermana no reaccionaba, dando por hecho que se había vuelto a dormir. Lentamente empujé su muslo con mi mano un milímetro hacia abajo sin dejar de vigilar el rostro de mi hermana, buscando cualquier reacción que me indicara que estaba despierta; no parecía estarlo. “Un poco más, un poco más”, pensé nuevamente al empujar la pierna de mi hermana hasta tocar mi miembro escondido en mis calzoncillos. Delicioso. Si tan sólo no tuviera puesto ...