1. Vacaciones con mi hermana


    Fecha: 03/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos

    ... mis calzoncillos podría sentir la suave piel del muslo de mi hermana hacer contacto directamente con mi sensible pene, obteniendo de ésta manera mucho más placer. ¿Cómo podría llegar a esa situación?
    
    Confiando en que mi hermana seguía dormida usé mi mano para bajarme el calzoncillo al tomarlo por la cintilla.
    
    —¡Mierda! —exclamé en silencio al momento en que mi pene se sintió liberado consiguiendo la vertical inmediatamente.
    
    Ahora sólo tenía que mover el muslo de mi hermana otro par de milímetros hacia abajo, hasta hacer contacto con mi miembro y sentir esa suave piel, la cual yo había ignorado por años, rozar mi glande. Una descarga eléctrica se propagó por todo mi ser justo en el momento en que la punta de mi pene tocó con el muslo de mi hermana. Sublime.
    
    Intoxicado de placer me animé a mover la pierna de mi hermana de manera que ésta hizo vibrar mi miembro como un diapasón, desatando una serie de espasmo de placer que mi hicieron retraer mi vientre. ¡Cielo santo! No podía creer la agradable sensación que experimentaba al poder frotar mi miembro con el muslo de mi hermana.
    
    “Idiota, ¿cómo no hiciste esto antes?”, pensé al recriminarme a mí mismo el no haber aprovechado para mi placer el tener una hermana con un cuerpo tan atractivo y sensual, recordando todas las ocasiones en que habíamos terminado durmiendo juntos después de ver una película frente al televisor; en lo que mi miembro comenzó a pulsar suplicándome que continuara.
    
    —¿Te diviertes?
    
    ¡Casi ...
    ... me da un infarto al escuchar la voz de mi hermana directamente en el oído! Solté su pierna de inmediato de manera que ésta golpeó en mi pene haciendolo latiguear desatando una descarga de placer que no pude disfrutar como hubiera querido.
    
    —Lo siento, no sabía que estabas despierta —respondí con mi corazón latiendo a mil por hora completamente avergonzado.
    
    —No te preocupes, ya te dije que tú puedes hacerme lo que quieras hermanito —dijo ella al hacer referencia a lo que me había dicho hacía un par de horas en el club nocturno—. ¿Por qué no te desnudas completamente para que estemos más cómodos?
    
    No daba crédito a lo que mi hermana acababa de decir. No sólo no estaba molesta porque me hubiera estado masturbando con su pierna, sino que también me daba su consentimiento para continuar. Era mi día de suerte sin lugar a dudas.
    
    —¿Hablas en serio?
    
    —Claro hermanito.
    
    Sin hacerme de rogar enseguida me deshice de mis calzoncillos y giré hacia ella de manera que nuestros labios se volvieron a juntar como todo aquel exótico y lujurioso día.
    
    —¿Ya te habías masturbado pensando en mí? —preguntó una vez que nuestros labios se separaron.
    
    —¿Cómo crees?, hasta antes de hoy siempre fuiste mi hermanita menor, pero gracias a éste viaje ahora pude ver la mujer en que te has convertido y todo el día he fantaseado con hacerte mía. ¡Estás buenísima cabrona! —respondí elevando el tono de nuestra conversación, ella sonrió.
    
    —Me gusta que pienses que estoy buena —dijo ella con voz ...