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Vacaciones con mi hermana
Fecha: 03/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... más. Por último me dedique a masajear sus piernas por enfrente ya sin preocuparme por que ella se diera cuenta de que estaba disfrutando con acariciar su cuerpo de esa manera. —Listo, me voy a nadar —dije poniéndome de pie teniendo cuidado de no mostrar la erección debajo de mi bañador, ansioso por poder meterme en el agua y reducir así mi temperatura corporal; la cual se había elevado por los rayos del sol y por haber estado acariciando el suculento cuerpo de mi hermana. El contraste entre mi temperatura y la del agua me cayó de maravilla, consiguiendo que mi miembro se tornara flácido casi de inmediato. Como todas las personas en el lugar estaban en parejas después de nadar un par de vueltas comencé a aburrirme. Por lo que desde la orilla del la alberca llamé a mi hermana para que me hiciera compañía. —Ya voy —dijo ella anudando la parte superior de su traje de baño, ponerse en pie y caminar hacia mí. ¡Quedé deslumbrado! Desde mi posición podía apreciar como su perfecto cuerpo de mujer brillaba al reflejar el sol gracias al bloqueador que cubría toda su piel. Se veía fantástica. —Ven preciosa —dije levantando los brazos ofreciéndome a atraparla en el aire; olvidándome por primera vez en mi vida que se trataba de mi propia hermana. Ella sonrió y sin pensarlo se arrojó hacia mí. Yo la sujeté por la cintura y la sostuve por encima de la superficie del agua por un par de segundos, antes de dejarme caer de espalda de manera juguetona, hundiéndonos ambos ...
... hasta el fondo. —Eres malo —dijo ella una vez que emergimos abrazándose a mi cuello. —No fue mi culpa, fue el alcohol —excusé falsamente sin dejar de reír—. Pero te prometo que no vuelve a pasar. Haciendo gala de mi fuerza física una vez más alcé su delicado cuerpo sobre la superficie del agua tan alto que su entrepierna quedó justo a la altura de mi rostro; lo suficientemente cerca como para que yo clavara mi nariz en ella por un segundo antes de dejarme caer de espalda una vez más. Para no hacer el cuento largo repetí esa travesura más de una vez. A veces colocaba su entre pierna en mi rostro, otras veces sus glúteos, la mayoría de las veces sus senos. Excitandome nuevamente por tener contacto con un cuerpo de mujer tan atractivo como el que tenía en mis manos; por lo que el bulto bajo mi bañador volvió a aparecer, cosa que no me importó, pues estaba oculto de cualquiera que no fuera mi compañera de juego, quien con cada roce de su anatomía sobre esa sensible parte de mí me excitaba aún más. En un momento dado cargué a mi hermana horizontalmente de manera que su vientre quedó debajo de mi boca, y estando plenamente consiente de lo risueña que era ella pegué mis labios justo en su ombligo y comencé a succionar con mi boca; provocandola doblarse por la mitad al sufrir un ataque de cosquillas mientras nos sumergíamos. —¡Eres un tonto! —exclamó molesta por mis juegos. Claro que mi hermana también me gastaba algunas bromas; apoyándose con ambas manos en mi ...