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La consulta de Melvina: Una madre preocupada
Fecha: 06/10/2024, Categorías: Control Mental, Autor: Punkycaliente, Fuente: CuentoRelatos
... llegó a montar una escena. Aunque algo gruñon, le que le hiciera recados, pero no con ese tono acusatorio y cínico de siempre. Por lo que con gusto las hizo. Que le hiciera la cena, que le limpiara el cuarto, que le lavara la ropa, que le comprará algunas cosas... Bien, fue un día completo, pero tras beberse la nueva grajea todo se deshacía como si fuera mantequilla en un descanso sin sueños... o al menos no los podía recordar, y de nuevo tenía ese sabor en la boca. No se sentía un mal sabor, incluso podría acostumbrarse a él. De nuevo su cama estaba muy movida. Aunque descasaba bien, al parecer su cuerpo pedía marcha, se rió de su propia broma. Y empezó una inercia que seguiría los siguientes días. Él se comportaba bien, aunque era un poco mandón, pero ella se encontraba deseosa de satisfacerlo... Era más una necesidad física y cada vez verlo sin apenas ropa la estaba poniendo muy zorra, se moría por su atención e incluso el roce de su piel le hacía mojarse. Durante la semana que ha estado estado pasando tomando la medicación ha estado planteándose una idea. Y las conversaciones con Melvina, la cual siempre llamadaba a la misma hora y su conversación duraba el mismo tiempo cada vez, le hizo afirmar una cosa... deseaba ... no necesitaba dejar claro que era lo que verdad pensaba de su hijo. Y la noche del sexto día puso su plan en acción. Lillian tras muchas deliberación había tomado una decisión, está semana había sido muy reveladora respecto a los sentimientos que de ...
... verdad le inspiraba su hijo. Tenía mucha razón Melvina al pensar que se estaba fustigando cuando tenía la felicidad enfrente de sus narices y solo tenía que recogerla. Todos sus problemas se irían en cuanto su hijo comprendiese lo mucho que la amaba ella, incluso lo suficiente como para dar su propio cuerpo para que lo entendiera. Por lo que fue hasta su armario, a una caja que resguardaba para momentos muy especiales que lleva tiempo sin usar. Allí guardado se encuentra su lencería de chica mala, Prácticamente una sucesión de lazos y seda, que dejaban muy poco a la imaginación, empezando por sus pezones, que ahora están duros como una auténtica piedra y por su sexo, que se ha depilado para no molestar a su hijo, en el caso, solo pensar en la lengua de su hijo recorriendo esa parte de ella la hacía suspirar ligeramente. Se miró en el espejo duditatiba ¿Sería suficiente para él? Miro su culo donde el tanga que formaba parte del conjunto lo deja prácticamente al descubierto y por delante solo una ligera tela cubría su sexo, aunque la transparencia permitía observarlo de todas formas. Sus generosos pechos solo estaban sujetados por unas cuantas tiras, dejando ver sus pezones, jugueteo con ellos ligeramente y se puso algo colorada. Eso siempre le había funcionado con los hombres. Con un ligero rubor vio su pequeño tatuaje intimo, siempre se lo habían alabado y besado… ¿Su hijo lo haría? Salió de la habitación y cerró la puerta suavemente tras de sí. La casa esta mucho más ...