1. La consulta de Melvina: Una madre preocupada


    Fecha: 06/10/2024, Categorías: Control Mental, Autor: Punkycaliente, Fuente: CuentoRelatos

    ... fría de lo que recordaba, haciendo que el vaho saliera de su boca, mientras da unos pasos hacia la habitación de su hijo ¿Cómo reaccionaría? Pensó en todas las posibilidades, incluso en que la ignorase o peor, que la rechazará de plano. Cada paso era un pasito más a su miedo a que él la ignorase. Necesita que diga que la desea, que la ama... Sus pasos desnudos de nuevo la llevan al baño, allí puede ver todo su conjunto, y no se reconoce… hace tan solo unos días había sido una mujer preocupada por su destino y su hijo… y ahora tenía una firmeza en cuanto a lo que desea que no había creido posible tener en ella.
    
    Verse así de expuesta, saber lo que pasaría en cuanto llegase a la habitación de su hijo la excito un poco y pudo ver como su reflejo muestra a una mujer muy excitada mordiéndose el labio de anticipación y que su sexo ya está mojado y receptivo para su amante. Su propio hijo. Por un momento un ligero brillo rojizo, parece rodearla, pero al cerrar los ojos desaparece. Dio un respingo y por un momento pensó, que no debía ceder a esta idea... pero al mirar hacía la habitación, esa duda se disipa.
    
    Sin más dilación fue paso a paso hacia la habitación de su hijo, pero en vez de escuchar la usual ensalada de tiros e improperios de Steven hacia la pantalla, se encontró que su hijo está llamando a alguien en la noche. Con cada paso sigiloso suyo se hacía más evidente la conversación:- ¿Cuanto tiempo voy a tener que seguir así? Si, vale, son seis días y a la noche… Ya… ...
    ... Si, se ha portado mejor, no da el coñazo y hace lo que quiero. Pero le he preguntado por lo de darme la pasta cada día y me ha ignorado a pesar de que básicamente esta lamiendo el suelo que piso.- Un rato de espera, sin que su hijo hablase, y con este llegó a la habitación que tenía la puerta semi-abierta, curiosa, se quedo en el quicio. El olor a hombre y a suciedad no era tan brutal como hace un tiempo, gracias a quelimpio, aún así podía oler el aroma de su hijo y la esta volviendo loca.
    
    La única luz que ahora mismo iluminaba la sala es el móvil que tiene en la mano su hijo, que parecía estar escuchando y algunas luces provenientes de algunos dispositivos apagados, pero enchufados a la red eléctrica. Como de costumbre su hijo solo lleva sus calzoncillos y nada más. Sabía que en cuanto diera un paso, dejarían de ser madre e hijo y serían amantes. Por un momento su mente pensó que algo estaba mal, que debería estar atenta a la conversación y que no debería entrar. Por lo que esperó intentando bloquear la respiración acelerada.
    
    Su hijo siguió con la conversación.- A ver que me entienda, tres veces dentro de ella y ya no tendré que preocuparme más de que no hago lo que yo diga ¿Es así? Pero… ahhh.. Qué vendrá a mi. De acuerdo. Me dijiste tres si me desprecia a seis si me quería... joder… Pufff per mi amigo está esperando la pasta, es un negocio seguro joder…-Lillian no comprende, algo no está bien, su mente le dice que se vaya, no solo de cerca de la habitación, sino de la ...
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