1. Intriga Lasciva - El Instituto [30]


    Fecha: 07/10/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos

    ... comentario. Se limitó a sentarse en un sofá que estaba a pocos metros de la lujosa y amplia cama de su hija. Una de sus tetas se escapó fuera de la bata, lo sabía por la forma en que Ernesto la miraba, pero no le importó.
    
    —A ver… ¿cuándo empiezan con lo realmente importante? —Preguntó Agustina.
    
    — ¿Acaso querés ver cómo me rompen el culo, mami?
    
    —Sí, exactamente eso quiero ver… si decís que es tan bueno, esta es tu oportunidad de demostrarlo. ¿O acaso te da miedo que tu madre te vea teniendo sexo? Te recuerdo que ya te sorprendí en más de una ocasión con la verga de alguno de los empleados en la concha. Solo era cuestión de tiempo que te viera con una de esas vergas en el culo.
    
    —No me molesta que me veas cogiendo. Lo único que me molesta es que me interrumpas y me arruines la diversión.
    
    —Esta vez no te voy a interrumpir. Vamos… empiecen.
    
    Con una gran sonrisa en los labios, Rebeca se colocó en cuatro patas sobre la cama y Ernesto inició el ritual que tantas veces habían practicado. Comenzó lubricando muy bien su verga y el culo de su joven amante. Luego apoyó su glande en la entrada y empezó a bombear hacia adentro.
    
    —¿No la vas a dilatar con los dedos primero? —Preguntó Agustina.
    
    —A Rebeca le gusta que lo haga de esta forma —respondió Ernesto—. Dice que le da mucho placer sentir cómo una pija le dilata el culo.
    
    —Es cierto, es lo más rico del mundo… en especial cuando es una verga bien ancha como ésta.
    
    Mientras Rebeca era humillada y sometida ...
    ... analmente Agustina no pudo evitar separar las piernas y llevar una mano hacia su vagina. Ernesto disfrutó de este espectáculo, y a Agustina no le importó en lo más mínimo. Ya había tenido episodios en los que jugaba con su concha ante la mirada mal disimulada de sus empleados. Cerraba sus ojos y simplemente se dejaba llevar por esa morbosa sensación de estar siendo observada… admirada.
    
    Y ahora la que la miraba con admiración era su propia hija. Agustina no podía creer que toda la pija de Ernesto pudiera entrar en el culo de Rebeca. Sí, la chica es culona; pero… es que ese tipo, la tiene tan ancha que da miedo. Sin embargo ella parecía gozar a pleno con cada una de las penetraciones, sin importar lo fuerte que le dieran. Aguantó e incluso suplicó por más. Quería que su macho le diera bien duro, que la rompiera toda.
    
    A Agustina le pareció denigrante que su hija dijera semejantes barbaridades, pero por otro lado entendió el morbo de la situación. Rebeca era una chica preciosa, de alta cuna. Ernesto era todo lo contrario. Un hombre que jamás podría ser el amante de una mujer tan preciosa… y sin embargo lo era, porque a su hija le gustaba sentir la humillación de que uno de los empleados de la familia la sometiera analmente.
    
    La escena se extendió por largos minutos en los que Rebeca no dejó de gemir. Se detuvo solo porque sabía que ya estaba llegando el gran final. Agustina miró asombrada como su hija recibía potentes lechazos en toda la cara, y cuando creyó que ya no saldría ...
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