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Pesca deportiva
Fecha: 23/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... Él estaba jugando sucio, obvio yo no pensaba concedérselo tan fácilmente. —¡Sí! —respondí maliciosamente, en lo que tomaba la blusa de mi novia del respaldo de la silla para colocarla en la bandeja de servicio—, ¡dile que se le olvidó esto y exige que te den una buena propina! —agregué riendo burlón, sin amedrentarme por la broma que el barista intentaba hacer a mis costillas. Ambos empleados rieron abiertamente aceptando la broma con que les acababa de responder; con toda la naturalidad del mundo el mozo introdujo la blusa de mi novia bajo la cubierta de la bandeja; y se apresuró a retirarse para realizar la entrega, en lo que el barista seguía riendo frente a mí, incrédulo por la inverosímil situación. Mientras yo, sin inmutarme, continuaba bebiendo mi cerveza. —Disculpe la pregunta señor —interrumpió el barista desenfadadamente—, ¿cree usted, que un muchacho como yo, tuviera alguna oportunidad de coger con su amiga? —preguntó descaradamente tomándome por sorpresa. ¡Como era posible que me hubiese hecho semejante pregunta! Quizás confiado en que yo no me encontraba en mis cinco sentidos, se había envalentonado para derribar todas las barreras de la formalidad huésped-empleado. —Existen dos formas de cogerse a una puta como mi novia —respondí bajo los efectos del alcohol, olvidando que minutos antes había negado que Leslie era mi novia—: ¡con una gran cartera o una gran verga! —sentencié burlón, suponiendo que él no contaba con ninguna de las dos. El ...
... chico rio echando la cabeza hacia atrás complacido por mi indecente respuesta; y arrojó bruscamente el trapo con el que, una vez más, estaba limpiando la barra frente a mí. —Pues entonces, ¡creo que sí tengo oportunidad de cogerme a su novia! —presumió el chico dando un paso hacia atrás, para que yo pudiera apreciar como sujetaba con ambas manos el bulto en su entrepierna con actitud altanera; dando a entender que él estaba muy bien dotado, anatómicamente hablando—. Sólo necesito que me ayude para estar a solas con ella —agregó desvergonzadamente, tomando ventaja de mis propias palabras. Yo solté una fuerte carcajada al presenciar la bipolaridad de aquel chico. Por un lado, fanfarroneaba ser todo un semental y un segundo después solicitaba mi ayuda para conseguir fornicar con una mujer. ¡Era tan patético! Yo no pensaba desaprovechar la oportunidad para divertirme a costa del barista; después de todo, él también había intentado hacer burla de mí persona momentos antes. Y si para eso podía utilizar a Leslie como carnada mucho mejor; al fin y al cabo, ¡era un fin de semana de pesca deportiva! —¿Y qué tal si en lugar de ayudarte para que te encuentres a solas con mi novia, prefiero quedarme para presenciar cómo te la coges? —pregunté con un tono de voz pícaro y pervertido, que hasta ese momento solía utilizar exclusivamente en la intimidad con mi novia durante nuestros eróticos juegos de rol. —Pues yo no tendría ningún problema con eso, señor. Estoy muy seguro de que ...