1. Pervirtiendo a la esposa de un “futbolero”


    Fecha: 11/11/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Valenciano, Fuente: TodoRelatos

    ... tonto te he dicho que no aprietes tanto.
    
    — Cállate, ahora quien mando soy yo.
    
    — ¿Que me vas a pegar? Porque tú no tienes cojones para eso.
    
    — ¿No te gustaría que te vieran así, que se les pusieran las pollas viéndote? ¿quién te gustaría?
    
    — Déjate de chorradas, no empieces.
    
    — Que putita que eres, si te estás poniendo mojadísima.
    
    — Si me vuelves a decir putita o algo semejante te corto las pelotas. Ahora déjate de tonterías y haz algo.
    
    — Haré lo que quiera contigo y cuando quiera, como si quiero invitar a algún tío para que te folle.
    
    Ese era el momento y no tardé nada en entrar siendo muy silencioso. Me quedé maravillado. Buen cuerpo y unas tetas más grandes de lo que parecía, con unos pezones grandes, erectos y que pedían a gritos que se los comieran. Ximo me hacía señas para que me desnudase, pero solo me quité la parte de arriba. Me acerco a la cama, acaricio sus pies y ella lanza un — mmm... MMMMMM... — voy lamiendo desde sus pies, a sus pantorrillas y abre sus piernas — déjate de tonterías que hoy te dejo que me lo chupes — entonces me da un toque Ximo, dejo de lamer sus muslos y él le dice — te he dicho que haré lo que quiera y como quiera —, ella respiraba fuerte para decirle — XIMO, XIIIIMO... DEJATE DE IMBECILIDADES, QUE NO TENGO EL CHICHI PARA FAROLILLOS —, protestaba pero estaba cachonda pero no todo lo que yo pretendía.
    
    Continúo lamiendo sus muslos, empieza a “inquietarse” su cuerpo, buena señal. Ahora llevo mis manos a sus tetas, las ...
    ... acaricio sin dejar de lamer su tripa, aprieto sus pezones hasta que da un pequeño quejido amoroso que con un tono cachondo dice — uf, que brusco que eres Ximito, ¿qué te pasa? —, empezaba a apretar y soltar, de quejidos a gemidos contenidos, cada vez estaba más entregada, aunque ella trataba de controlarse y eso me gustaba, porque cuando se dejara de contener sería el momento de hacer lo que quisiera. Voy subiendo con mi lengua poco a poco, dulcemente, hasta que llego a uno de sus pezones. Paso la lengua lentamente, una, dos, tres veces y al final lo atrapo entre mis labios. — GRRRRMMM... AAHHHH — de nuevo contenida. Llevo una de mis manos a su coño y uso tres dedos, con el índice y anular acariciaba sus labios mayores, con el otro follaba su coño y cuando lo sacaba acariciaba su clítoris, que mi intención era solo acariciar y parar, pero cuando empecé a sentir como crecía, la curiosidad pudo conmigo. Llegó a ser como uno de sus pezones, era increíble.
    
    Empezó a dejar de contenerse, cuanto más le apretaba con mis labios y succionaba su pezón, acompañado de las caricias en su coño, ella gemía más, con más intensidad. Paro de nuevo, bajo mi intensidad y es cuando me fijo en Ximo, que está desnudo y me fijo que está empalmado, su rabo es largo de los de forma de lápiz o pirulí, porque es muy fino, tampoco se le ven mucho los huevos. Me levanto ante sus quejas por pararme — XIMO NO ME CABREES, QUE ME ACABAS DE PONER DE MUY MALA HOSTIA... y sabes que cuando me pongo así NO CONOZCO —, ...
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