1. Un tropezón con final feliz (6)


    Fecha: 26/11/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Zeus, Fuente: CuentoRelatos

    Comenzaba un nuevo día y ambos se levantaron de la cama dispuestos a aprovecharlo, se asearon y tomaron café en la cafetería del hotel. Eduardo puso su tarjeta al lado de la taza de Cristina y le guiño un ojo.
    
    -¿Tú no te vienes?
    
    -No, yo te esperaré aquí, confío en ti, ya sabes mi talla. La fiesta comenzaba a las 9 de la noche, así que tenían todo el día para prepararse. Cristina cogió la tarjeta y le dio un beso en la mejilla, se encaminó a la salida.
    
    Media hora después, Cristina estaba en la tienda viendo las cosas que necesitaba cuando notó un cosquilleo en su coño, Eduardo le había dicho que se pusiera el pequeño vibrador y el conjunto de ropa interior de color rosa. Sonó el móvil, Cristina lo cogió al ver que era una llamada de Eduardo.
    
    -Hola zorra, voy a provocarte un orgasmo. No dijo nada más, colgó. Se lo dijo con una voz serena, segura de lo que decía, a ella la excitó oírlo. De repente la potencia del juguete aumentó de potencia, Cristina se encogió un poco y no pudo evitar dejar salir un pequeño gemido. No se atrevía a tener un orgasmo en público, ella sola y a la vista de todas las personas que estaban en la tienda, buscó a la dependienta y le pidió por favor que dónde estaba el baño, la dependienta le dio la llave y le indicó el lugar. Cristina se dirigió rápidamente, entró y se sentó en la taza, echó su cuerpo hacia atrás y puso una mano en la pared, sentía las vibraciones del juguete y como un orgasmo inesperado y sorpresivo se abría camino entre ...
    ... sus muslos, sentía su coño mojado y se tocó los pechos con una mano, la otra intentaba tocar su clítoris, la intensidad subía y bajaba, pensaba en Eduardo tocando el mando a distancia como si fuera su clítoris y eso la excitaba más, no pudo más y se dejó llevar, se corrió moviéndose en su asiento, poco a poco la intensidad disminuía como si él la estuviera viendo y lo supiera, se quedó un rato recuperándose, paulatinamente recuperó la compostura y salió, devolvió la llave y siguió comprando lo que le faltaba, salió a la calle y respiró hondo, se encontraba satisfecha y decidió dar un pequeño paseo ella sola. Al cabo de un rato volvía a sonar su teléfono.
    
    -Hola zorra, ¿todo bien?
    
    -Todo bien amo.
    
    -¿Lo tienes todo?
    
    -Sí, estaba dando un pequeño paseo para recuperarme, ¿quieres que vaya ya?
    
    -No, no, pero si quiero que compres unas cosas y luego cojas un taxi dependiendo de donde estés, y vayas a la dirección que te he puesto en el whatsapp, nos vemos a las 14 h en el restaurante que te he indicado, se puntual o te castigaré.
    
    -Sí amo, así lo haré. Eduardo cortó la llamada y Cristina se quedó pensando en lo que le había dicho, sobre todo en lo de que la castigaría, no sabía qué hacer, la idea de que la castigara le gustaba, ser azotada y follada la excitaba, le gustaba ser su esclava, pero tal vez se lo dijo para que fuera puntual porque tenía otros planes, de repente se acordó que tenía una lista de cosas que comprar que le había dicho, miró el móvil y se puso en ...
«1234...12»