1. Rocío - Capítulo 4


    Fecha: 28/12/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Sylke and Friends, Fuente: TodoRelatos

    ... seguramente me vas a odiar por esto y todavía no sé ni cómo lo he hecho, pero estaba loca por tenerte para mí sola, sentirte, buscar el momento...”
    
    - “¿Odiarte? Nunca podría hacer eso, Rocío”. - le dije acariciando esos finos dedos.
    
    - “Ya sé que no está bien, que tendría que haber empleado otra técnica o decírtelo directamente, pero ¿sabes que hubiese ocurrido?”
    
    - “No”.
    
    - “Que me habrías dicho que no. Te conozco bien, Alex, apenas se me escapa nada y contigo es muy diferente a con cualquier otro en el despacho, estoy segura de que, si le digo a Ramirez o a Ballesteros que, si quieren echarme un polvo, no habrían perdido el tiempo ni un segundo”.
    
    - “¡Joder, Rocío!”
    
    - “Sí, Alex... yo sé que tú me hubieras dicho que no. Eres un hombre casado, pero además porque me tratas con tanto cariño que no habrías dado ese paso de una forma directa, siempre me has respetado tanto, que al principio llegué a pensar que no me veías como mujer, tan sólo como compañera”.
    
    - “Sabes que no”.
    
    - “Ahora sí, pero tenía que desafiarte”.
    
    - “¿Entonces, todo ese tinglado?”
    
    - “Todo, bueno casi todo, la verdad es que el ascensor me echó un cable, pues me ayudó a acelerar mi plan, hasta el punto de que me hice un poco la torpe cuando me ayudaste a salir de allí”.
    
    - “Joder, ahora lo entiendo. No comprendía que una chica joven y fuerte como tú, que visitaba a diario el gimnasio no pudiera salir por su propio pie”.
    
    - “De verdad, que lo siento, soy una idiota, pero estaba ...
    ... loca porque ocurriera” - añadió compungida.
    
    - “No, Rocío, loca desde luego que no, pero idiota mucho menos. Si toda esa performance ha sido por mí, más que bien recibida por mi parte”.
    
    Estoy seguro de que, si en ese momento no hubiésemos estado en un sitio público, en el que por cierto la mayoría de los camareros y algún cliente nos conocían, nos hubiéramos entregado al beso más sentido de nuestras vidas. Ni me creía que esa preciosa mujer hubiese arriesgado al límite, por mí.
    
    Una vez que regresamos al sótano y cerramos la puerta detrás nuestro no nos faltó tiempo para entregarnos a ese abrazo y a ese beso apasionado, en el que, sin quitarnos la ropa, de forma frenética, casi desesperada, nos entregamos también a follar contra la misma puerta y no sé ni de donde saqué fuerzas, pero veía cómo la espalda de Rocío subía y bajaba por esa puerta, mientras mi polla se clavaba en lo más profundo de su coño.
    
    - “¡Sí, Alex, sí, joder, qué gusto!” - exclamaba, agarrada a mi cuello mientras yo la follaba casi en volandas, medio apoyada contra la puerta.
    
    El cuerpo de Rocío se acompasaba al mío y su coño parecía abrazarme cada vez que mi polla se clavaba en lo más hondo de su matriz.
    
    - “¡Uf, Rocío!, ¡Rocío!” - exclamaba yo totalmente obnubilado con esa belleza que me besaba y que me tenía abrazado por fuera y con nuestros sexos unidos.
    
    - “Ah, nunca me han follado así” - exclamaba entre jadeos.
    
    Unos minutos después, en un vaivén de enérgicas acometidas ella se corrió, ...
«12...567...10»