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La polla de Tomás (2)
Fecha: 30/12/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: UGUI, Fuente: CuentoRelatos
... acogedor restaurante del lugar donde ya habían reservado mesa. –¿Qué hacemos con Carmen? ¿Le decimos si quiere venirse con nosotros? –No sé Ángela, yo preferiría no viniera, además tendrá cosas que hacer de las que le has encargado, y además de desparejada tener que aguantar sus llantos de herida emocional no me apetece mucho, la verdad. –De acuerdo, le diré que debe quedarse, ya le di una llave de casa y que vaya a su bola, ya tiene coche por si quiere moverse. –Y si no estate tranquila que el niño ya la entretendrá ja, ja, ja. –Como eres ja, ja, ja. –Esta tarde vendrán de la lavandería a buscar los sacos de la ropa sucia y traerán la limpia. Ya la deje preparada ayer. También viene Remedios le encargué que viniera a limpiar la cocina, el gimnasio y esta zona del jardín. –Bueno Tomás se encargará de ello, nosotros saldremos después de comer. Tomás había cogido uno de sus libros y se encontraba en una tumbona bajo la sombra de un árbol a la fresca, leyendo y fumándose su canutillo de marihuana. Aparecieron su madre y Carmen, las dos en bikini a darse un chapuzón en la piscina. Al poco rato apareció su padre con tres Martini, aceitunas, chips y una bolsita de marihuana y tabaco. Los tres estaban debajo de la pérgola y Tomás los observó un momento, pero pasó de ellos y ya no les volvió a dirigir la mirada, como siempre, a su bola. El paquete de la polla del padre de Tomás en bóxer tampoco había pasado desapercibido para Carmen. En su cabeza pensó que de ...
... ahí le venía la polla al niño y mirando a Ángela le entro una celosía amigable pensar lo bien servida que debía estar si el padre follaba como el hijo. Llegó el servicio de catering y dejaron el pedido, fue abrirles Eduardo, y se presentó en la pérgola con la comida. Montaron la mesa y Ángela llamo a su hijo para que se acercara a comer. La comida transcurrió divertida, Eduardo era un hombre con salidas cómicas y tenía repertorio de chistes y anécdotas graciosas que inundaron de risas la mesa. El biquini de Carmen era minúsculo, apenas tapaba sus pezones y este detalle no pasó de largo para Tomás, la polla se le estaba poniendo morcillona dentro del bóxer. No había pasado tampoco desapercibido para ella el paquete de Tomás que lo miraba de reojo, pero con disimulo. Los padres se ausentaron un breve momento, y este aprovecho para acercarse al oído de Carmen para susúrrale. Carmen se electrizó –Ahí frente aquel Rosal esta tu salto de cama, en aquel arbusto tienes el sujetador y el tanga lo tienes en mi habitación. Esta noche lo vienes a buscar. Al ser tan finos el aire se los debe haber llevado de tu balcón. Cuando Carmen iba a responder algo, aparecieron Eduardo y Ángela con postres y café. Ángela expuso todo el plan diario, con Eduardo no tardarían en marchar, que Carmen fuera a buscar los papeles que le pidió y que Tomás estuviera pendiente para los de la lavandería y de Remedios. Terminaron de comer, recogieron y Ángela se percató que en el jardín había dos prendas ...