1. La polla de Tomás (2)


    Fecha: 30/12/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: UGUI, Fuente: CuentoRelatos

    ... dicho?
    
    –Pues no, seguro me ha mandado un mensaje pero yo no tengo el móvil encima.
    
    –Bien pues usted dirá lo que tengo que hacer.
    
    –Pase, sígame.
    
    Tomás observó a la mujer, muy menudita debía medir poco más de metro cincuenta, enfundada en su bata de trabajo, se le percibían grandes pechos, llevaba el pelo largo con coleta. Muy largo, la cola del pelo le llegaba hasta casi al culo. No era guapa, pero tampoco fea, era lo que se llama una marujita, tenía aires y andares toscos y nada finos. Su voz era grave, parecía la de un hombre, esto le sorprendió a Tomás, una mujer de aquel tamaño no se le esperaba una voz tan grave. Se rio
    
    Tomás la acompaño al cuarto de la limpieza donde le mostro donde estaban todos los utensilios y productos que necesitaba, luego le mostró donde estaba la cocina, el gimnasio y la pérgola del jardín. Le dijo que si lo necesitaba para algo él estaría por la casa o en el jardín, que pegara un grito que él ya la oiría. Con todo lo chicharrera que estaba la mujer cuando entró a la casa, ahora parecía que le hubiera caído el mundo encima, no articulaba palabra, parecía que estaba en otra dimensión.
    
    –Anna ¿Le ocurre algo? ¿Se encuentra usted bien?
    
    –¿eh? Ah…si disculpe, voy a empezar, gracias.
    
    Lo que a Anna le ocurría es que se había percatado y había observado el tremendo paquete que se marcaba Tomás y quedó absorta. Notó como se le había mojado el coño. Nerviosa, no sabía cómo reaccionar y Tomás percatándose tomó la alternativa
    
    –Puede ...
    ... empezar por la cocina, después hace la pérgola del jardín y por último termina con el gimnasio.
    
    –Si, gracias, así lo hare.
    
    Tomás volvió a su tumbona y continuó con su lectura. Anna se puso a limpiar y ordenar la cocina y cuando terminó al rato salió a limpiar la pérgola. Ahí no muy lejos estaba Tomás estirado en la tumbona, ella le iba dedicando miradas furtivas al paquete y al cuerpo del chaval mientras limpiaba y pensó en la suerte de la muchacha que pillara a semejante bombón de hombre ¡y lo guapo que es! Ya el chocho le amenazaba de llenarse de fluidos cuando observó que Tomás se tiró al agua a nadar. ¡Qué buena vidorra se tiran los ricos! Pensó.
    
    ¡Madre mía como está el nene! Iban circulando estos y más pensamientos por su mente cuando Tomás salió de la piscina y se fue hacia el lugar donde ella estaba ya casi terminando de limpiar. Tomás llevaba un bóxer de hilo fino y de color blanco que al estar mojado se ceñía y trasparentaba toda la polla marcando todo su volumen y longitud. Anna estaba aturdida ante la visión y Tomás se dio cuenta de la estupefacción de la mujer. Se dirigió a una nevera que había ahí y abrió una cerveza de la que bebió.
    
    –Anna ¿Quiere usted beber algo?
    
    –No gracias señor.
    
    –Por favor no me diga señor, llámeme Tomás, si no le molesta, no me gusta lo de “señor” ¿De acuerdo?
    
    –Entendido Tomás, gracias por la confianza que me dispensa.
    
    –¿Quiere una cerveza Anna?
    
    –Jajaja, muy temprano para empezar a beber, que luego a mí se me sube ...
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