La Cofradía XXVI
Fecha: 28/02/2025,
Categorías:
Bisexuales
Hetero
Incesto
Autor: Riseva, Fuente: SexoSinTabues30
Unas semanas después mi hermano me dio la fecha de la investidura.
β Estoy muy nerviosa β le dije a mi hermano antes de entrar a la Cofradía.
β Tranquila, no vas a estar sola, voy a estar a tu lado en todo momento β me dijo.
En la Sala de Cambios, o camarones, aunque no son camarones propiamente tal, no había nadie y eso me tranquilizó un poco.
β No hay nadie β dije.
β No, están en el Salón Principal, todos saben y están esperándote β dijo y volvieron mis nervios.
β Tranquila, necesitas que te ayude? β
β Si, ayúdame por favor β me ayudó a desnudarme y después le ayudé a él. Dejamos nuestras ropas en los casilleros y nos fuimos a la sala de carga de energía.
β Tranquila y concéntrate β me dijo cuando estábamos sentados en la alfombra.
Después de terminado el proceso nos paramos y nos abrazamos, interiormente vibraba, pero al sentir la penetración se me quitó.
β Estas bien? β me preguntó.
β Si, me siento bien β dije apretándolo contra mí.
β Ya, está bien, vamos a la sala de cambios β me dijo después de algunos minutos. Minutos que me hicieron bien y me dieron confianza.
β Toma, ponte ésto β me dijo pasándome una túnica blanca, muy fina, casi transparente, larga hasta los tobillos y muy amplia. Era como una especie de capa, con una caperuza que me envolvió completamente.
El se puso una igual y me llevó a la mampara de entrada al salón.
β Espera aquí, cuando yo te indique, entras con la capucha puesta, no mires a nadie, sólo mira por ...
... donde caminas. Te vas a dirigir al fondo del salón por el lado izquierdo, junto a la pared, una vez allí caminas de nuevo hasta el fondo y desde ese lugar a la cabecera donde te estará esperando el Gran Maestre y su asistente. Yo voy a caminar detrás tuyo, así que tú tranquila β me dijo y entró al salón.
Volvió a los pocos minutos y me dijo que entrara. Hice todo lo que me dijo, envuelta en la túnica, con la capucha puesta que me tapaba toda la cabeza y parte de la cara, caminé lentamente como me lo había indicado. De reojo veía otras túnicas blancas. Como caminaba descalza por la alfombra, no se escuchaban mis pasos, a pesar de haber un absoluto silencio. Sentía las miradas puestas en mi.
Al llegar frente al Gran Maestre abrió los brazos, la túnica, que era como una capa, se abrió dejando ver su desnudez y su erección.
Ya sabía que era lo que me esperaba, abrí mis brazos y mi túnica se abrió dejando ver mi cuerpo desnudo, nos abrazamos y poniendo su miembro en mi vulva me penetró, como estaba muy mojada, ya que mi hermano me había penetrado antes, fue muy suave y agradable.
El Gran Maestre, un hombre de unos 50 años o más, bien parecido y buen físico, me abrazó con cariño, me echó la capucha hacia atrás me dió la bienvenida.
Después se separó sacando su miembro y me abrazó su asistente. Cuál sería mi sorpresa a ver que era Iris, mi hermana mayor.
Nos abrazamos con cariño, me dió mucho gusto verla ahí, sentí por primera vez su vulva caliente y húmeda contra ...