1. ¿TE GUSTA EL CHUTO, PUTITA? ¡TE DAREMOS POR ESE ORIFICIO PECAMINOSO HASTA LLENARTE DE LECHE BENDITA! Por putita trav


    Fecha: 12/03/2025, Categorías: Fetichismo Gays Zoofilia Autor: JuanaLoca, Fuente: SexoSinTabues30

    Soy Juana, la loca o Joana, la crazy, también Giovanna, la ragazza calda, Jeanne, la putain.
    
    Prometí contarles cómo me convertí en adicta al sexo anal con machos. Y cuando fui iniciada en el sexo grupal con frailes rijosos y pedófilos maracos, me exponía cada vez más a ser usada para deleite de los machos que gozan culiando pollos iniciáticos con pleno consentimiento y complacencia.
    
    Les traigo un relato de mis andanzas de putita que después de ser desvirgada por el padre Severino, entregué mi culo a cuanto fraile quiso hacerme la cola. El padre Fredy fue el facilitador de ese vicio delicioso que abunda en regimientos en que los concriptos son sodomizados u obligados a culiar a sus superiores; en largas travesías de embarcaciones militares o privadas, en internados varoniles, en que los primerizos eran sometidos a iniciaciones de sexo grupal; en las cárceles en que la mejor forma de protegerse es hacerse amante del jefe y dejar que te prostituya; y ,por supuesto, en…conventos. En todas aquellas partes donde la maquiavélica decisión de separar a varones de muchachas da como resultado que se cultive la homosexualidad y se dividan los fuertes que dan verga y los débiles y femeninos que la reciben gustosos de servir de descarga de sus rijosos compañeros.
    
    Mi lengua recorrió la intrincada geografía del pene monstruoso que tenía sabores de los culos anteriores en que había depositado su lascivia. Ello me puso a mil y soltó las amarras de las últimas ataduras humanas.
    
    Ya ...
    ... me sentía animal y Ramòn captó ese estado y me dio lo que sentía que estaba necesitando: el chuto hasta que mi esfínter no podía dilatarse más y la rigidez de su pichula hizo de quedáramos pegados como dos perros callejeros.
    
    Ramòn no solo tenia una verga deforme y monstruosa, sino que padecía de ciclos de priapismo que le impedían que su verga disminuyera su tamaño y revirtiera su rigidez evitando que se pusiera lacio.
    
    Ramón se convirtió en mi compañero de toda la mierda marica que se respiraba en ese convento y que había vivido en la celda pecaminosa del padre Fredy. Debo decir que lo mío con el cura siguió a pesar de que la llegada del padre Severino me exigió comportarme como su perrita sumisa dispuesta a todo lo que quisiera el provecto sacerdote.
    
    Pero una vez que lo dejaba dormido, mi siguiente movida, ansiosa y acelerada, me llevaba a la celda de mi nuevo amo: el cachondo padre Fredy. En cuanto llegaba, me daba cariñosos golpes y nalgada:
    
    -¿De dónde vienes, puta caliente? ¿No te cansas de recibir moco en ese culo diabólico que traga las descargas?
    
    -No, padre. Quiero estar siempre bajo tu vientre y que me sometas con tu verga metida hasta que pierda el conocimiento…
    
    -Eres muy maraca, perra.
    
    -Tu perra, tu maraca, tu puta… No soportaba él ese diálogo en que me veía en estado de posesión del demonio de lujuria contagiosa a todo el que se halle a poca distancia y en estado de abstinencia.
    
    Enseguida me arrancaba la ropa y no pocas veces me desgarró la ...
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