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Puerta trasera
Fecha: 14/03/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... ella, dejando bien claro quién era la dueña de semejante espécimen. Yo estaba estupefacta, completamente paralizada al grado que ni siquiera podía parpadear, maravillada por el enorme miembro del esposo de Paty. Por un lado, sentía un poco de envidia, por tener ella la oportunidad de disfrutar las veces que quisiera de buen sexo con ese gran pedazo de carne; pero, por otro lado, me sentía aliviada de no tener que ser penetrada por el ano con ese mismo miembro. —¿Como hiciste para meterte eso por atrás sin que te doliera? —pregunté sorprendida después de unos segundos de examinar minuciosamente la imagen que Paty nos compartía; ansiosa por recibir un gran consejo, suponiendo que la calidad del consejo debería ser proporcional al tamaño del asunto por el que indagaba. Paty desvió la mirada al escuchar mi pregunta y se mordió los labios un poco apenada, tratando de ocultarse detrás de su cóctel para evitar responder; cosa que no conseguiría, pues era claro que una 'espinita' clavada en su ser la obligaba a hacerlo. —La verdad es que... no lo he hecho —confesó con voz baja antes de beber un sorbo más de su copa. —¡¿Como?! —exclamó Silvia sorprendida—, tienes 'eso' en tu casa todas las noches y no le has sacado partido, me has decepcionado amiga —sentenció Silvia riendo burlona, fingiendo desencanto por lo confesado por Paty. Con semblante serio, Paty pasó a relatarnos lo angustioso que había sido la ocasión en que ella y su esposo habían intentado tener sexo ...
... anal por primera y única vez. Según ella, su genética la había hecho propensa a las hemorroides; por lo que cuando Miguel penetró su esfínter en esa ocasión, le causó pequeñas hemorragias que convirtieron la experiencia en un total calvario por el que incluso terminaron en el hospital. —Mi doctor prácticamente nos prohibió volver a realizarlo como pareja —confesó Paty con los ojos vidriosos al relatarnos su triste experiencia. Aunque no habían sido sus palabras exactas, el mensaje del doctor había sido bastante claro: si Paty y Miguel querían practicar el sexo anal, sería mejor que lo hicieran cada uno por su cuenta en lugar de como pareja. Entre líneas, a Paty le sugirió buscar un hombre con un miembro de tamaño menor al promedio con quien el riesgo de producir una lesión interna en el colon sería mínimo. Por otro lado, a su esposo le sugirió buscar una mujer con un esfínter lo suficientemente elástico para ajustarse a su enorme miembro, preferentemente una mujer más joven. ¡Definitivamente un diagnóstico médico muy extraño! —¡Por favor amiga, tienes que hacerlo sino por ti, hazlo por las que queremos hacerlo y no podemos! —urgió Paty con un semblante ridículamente serio, dando la debida importancia a un asunto que hasta ese momento yo consideraba banal. —Si te va bien, quizás enviemos a Miguel contigo para que se lo hagas —interrumpió Silvia haciendo una pesada broma acerca de la desdicha de nuestra amiga. Por fortuna, Paty estaba tan concentrada en su propio ...