Queriendo llegar al cielo, voy al infierno
Fecha: 18/03/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: Karlisgime, Fuente: TodoRelatos
bueno empezare describiéndome, soy una chica chikita y pues sinceramente tengo una figura bastante rica, tengo buena cintura, unas tetas muy muy ricas, y un culo bastante grande que con mi carita de diabla siempre hacen buen contraste jejeje soy bastante coqueta y si se puede decir me gusta ser bastante putita, en mis relatos solo contare anécdotas que me han pasado, espero las disfruten, si quieren ver más allá, y verme todita y todito, mi conchita mojadita, y siendo tu putita puedes escribir enkarlisgimee@gmail.com sin nada más que decir, empezare con el relato jeje sin nada más que decir, empezare con el relato jeje…
Mi padre, siempre fue un tipo prolijo y detallista, su negocio era el único, y todos sabían que, si necesitaban telas, solo había que ir a lo del turco Simón. El ponía lo mejor de si, siempre preocupado por su clientela y ciertamente trabajaba más por orgullo, por prestigio que por necesidad
De tres hermanos yo era la del medio, y solíamos jugar a los vendedores, aunque ciertamente en puntas de pies llegaba al mostrador, y mientras mi madre trataba de acarrear el rebaño, mi padre se divertía mucho con nuestras inocentes ocurrencias.
Y así conocí a Camilo, un chico inquieto de mirada pícara, un flacuchento, con su rostro plagado de pecas, siempre se le caían los mocos y se limpiaba con la manga de su camisa, era repugnante. El venía cada tanto, en general los fines de semana, cuando no había clases, acompañando a su padre, don José, eran del pueblo ...
... contiguo al nuestro. José se ganaba la vida como viajante, traía los telares y las novedades de la gran capital y paseaba pueblo por pueblo ofreciéndolas, o llevando pedidos ya reservados con anterioridad.
Cuando su padre y el mío hablaban de negocios, él jugaba con nosotros, en especial con mi hermano varón, pero en verdad siempre me miraba con sus ojitos tiernos.
Fuimos creciendo, y con doce años, ya era un niño educado, ya no se le caían los mocos, ya no jugábamos, hablábamos, y en un descuido me robó el primer beso, fue de repente, no lo vi venir, y hoy con gracia puedo decir que me dio mucho asco.
Entrada en mi adolescencia las cosas habían cambiado, por la crianza familiar yo había decidido meterme a monja, tenía fuertes creencias religiosas y quería consagrar mi vida al Señor.
También deje de ver a Camilo, todo era diferente, las prendas ya venían terminadas y listas para usarse, la importación ganaba terreno, las viejas mujeres, modistas finas, pronto se quedaron sin trabajo, y las mujeres jóvenes de mi generación querían ser profesionales y ya no se vieron interesadas en sentarse tras una máquina de coser, y mi padre en consecuencia, poco a poco perdió su clientela, y el gran negocio de pasado se marchitó lentamente, y si ya no tenía clientes, tampoco necesitaba proveedores, así que con mucho pesar le confesó a don José que liquidaba todo y bajaba las persianas, mi padre estaba grande y cansado de tanto trabajar
Su sueño de juventud había pasado, en el ...