1. Calentón en el Metro (4)


    Fecha: 28/03/2025, Categorías: Confesiones Autor: Juana1956, Fuente: TodoRelatos

    Como no podía ser de otra manera, Pablo contestó a mi correo enseguida. Estaba ansiosa por abrirlo y leer lo que me ponía, pero a la vez tuve un poco de miedo por si me proponía algo fuera del alcance de mi imaginación. Habíamos follado en el metro, pero eso fue muy casual, no fue premeditado. Otra cosa es que me propusiera algo que no me atreviera a hacer o, quizás, que quisiera ir a un hotel a pasar una tarde follando sin descanso... No sabía lo que quería, pero de lo que sí estaba segura es de que quería experimentar con un sexo que nunca había practicado. Necesitaba morbo y placer...
    
    Abrí el correo y leí: "Hola Juana: Mi propuesta morbosa es ir a buscarte, que te subas en mi coche y que asumas que lo vas a pasar muy bien. Vas a tener un sexo muy morboso y placentero. No sabrás dónde vamos, pero cuando lleguemos experimentarás algo que nunca has hecho. Te garantizo que disfrutaremos juntos de una tarde muy sexual y que cuando acabemos me pedirás más".
    
    Lo leí hasta cuatro veces. No podía imaginar qué es lo que me proponía, pero sin quererlo me calenté. Admito que estaba pasando por una semana llena de fantasías, de masturbaciones y de ganas de follar y follar sin cesar. Como estaba en la oficina decidí ir al baño. Me excitaba mucho masturbarme allí y más si me medio desnudaba. Entré en la cabina, me quité la blusa y la falda. Saqué mis grandes tetas por encima del sujetador y me senté en el váter. Mis dedos acariciaban mis labios por encima de las bragas y mi mano ...
    ... derecha acariciaba mis tetas. Mis pezones negros se endurecían y pedían lengua. Los chupé una y otra vez mientras mi mano izquierda se metía entre mis bragas y acariciaba mi clítoris. Estaba muy mojada y me encantaba chupar mis propios flujos de mis dedos impregnados. Necesitaba más que nunca una polla, acariciarla, chuparla, hacerla crecer en mi boca y que estallara en mi garganta. Metí cuatro dedos en mi coño y alcancé el orgasmo. Me corrí como una loba. Mis flujos recorrían mis muslos y mi mano los recogía para llevarlos a mi boca.
    
    Todo el día lo pasé pensando en el correo de Pablo. Estaba intrigada, no sabía qué hacer. Estaba loca por aceptar, pero me daba un poco de reparo lo desconocido. Me fui a casa, me duché como todas las tardes, me puse mi camiseta larga de algodón, sin sujetador y con unas braguitas pequeñas que realzaban mi culo, me senté en la silla, encendí el ordenador y me puse a pensar lo que iba a contestar a Pablo... Me decidí y acepté su proposición."Hola Pablo, has despertado más morbo sobre mi conciencia, así que he decidido aceptar tu propuesta. Tiene que ser un día de diario por la tarde, ya que puedo salir un poco antes del trabajo y mi marido nunca llega antes de las 10 de la noche. Dime el día y lo organizamos". Le di a enviar. La suerte estaba echada y no había marcha atrás. Mi corazón latía con fuerza. Sabía que había dado un paso importante en mis aspiraciones como hembra caliente y deseaba que llegara el momento.
    
    Al rato llegó mi marido de ...
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