1. Gangbang extremo - Parte 5


    Fecha: 31/03/2025, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... corrieron y la tiraron al suelo para que de nuevo usase su lengua y su boca para limpiar y recoger sus vómitos.
    
    Estaba acostumbrada a vomitar si le follaban la garganta en exceso y seguir lamiendo la poya de quien fuese a pesar de estar cubierta de su vómito, pero esto era la primera vez que lo hacia y a pesar de las arcadas se trago hasta la última gota, incluso se tragó lo que le cubría la cara recogiéndolo con sus manos sin que le dijesen nada mientras miraba desafiante a los tíos que la observaban reclamando más caña.
    
    Los tíos que quedaban por correrse se lanzaron a por ella, cuatro de ellos la levantaron sujetándola boca abajo, con las piernas flexionada y abiertas mientras otros dos la follaban simultáneamente el culo y la boca sin otra intención que correrse lo antes posible, cuando uno se corría le sustituía alguno de los que la sujetaban y otro ocupaba su lugar hasta que finalmente se corrieron todos. Tan solo habían pasado un par de horas, lo sucedido ya había superado mis expectativas y a ese ritmo dudaba que Mar pudiese aguantar otras diez horas, pero no dije nada y me mantuve estoico a espera de lo que siguiese.
    
    Entre el primero que la folló el culo y el otro que la cogió del pelo al principio la inmovilizaron, con unas correas sujetaron sus tobillos pegados a los muslos, pasaron otra por su espalda y cogida a sus rodillas de tal manera que la forzaba a mantener sus piernas pegadas a su pecho y completamente abiertas, con sus brazos también sujetos por ...
    ... la espalda, le penetraron el culo con un dildo inmenso que sujetaron con unas correas para que no se saliese, le pusieron varias pinzas en su coño y sus pezones y finalmente una mordaza en la boca con forma de aro de tal modo que le era imposible cerrarla, no tardé en ver que esa mordaza era para usar la boca de mi mujer como escupidera y urinario sin que ella pudiese hacer nada.
    
    Contemplé a mi mujer tumbada en el suelo, indefensa, dolorida y completamente expuesta, los tíos la rodeaban riéndose de ella, humillándola aún más de lo que habían hecho, escupiéndola en la boca uno detrás de otro y finalmente empezaron a mearse en ella ordenándola tragarse todo, lo cual hizo a duras penas atragantándose varias veces. Cada una de las pinzas que le habían puesto tenía una cadena, de las sus pezones tiraban intensificando el dolor que de por si le causaban y las de su coño se le mantenían abierto estirando sus labios hacia los muslos.
    
    Una vez que la mayoría de tipos se habían meado en su boca la subieron a una mesa que situaba su coño a la altura justa para que la follasen, que es lo que empezaron a hacer los casi veinte tíos que seguían allí, algunos ya se habían ido y los dos que Dimas invitó cuando llegamos estaban tomando tomando una copa en la barra contemplando como el resto seguían follándose a mi mujer. Uno tras otro se la metían en el coño, la follaban durante un par de minutos y le dejaban el lugar al siguiente, no sin darle un par de fuertes manotazos en el coño cuando ...