Trío con mi esposo y el caleño
Fecha: 01/04/2025,
Categorías:
Infidelidad
Autor: andrea, Fuente: TodoRelatos
... ellos dos.
A eso de los 15 minutos más o menos, ellos dos comenzaron a revolcarse en esa silla, como incómodos, entendí que esa pastilla estaba haciendo su efecto pues trataban de mantener las piernas cruzadas, se lo trataban de acomodar disimuladamente y en su cara se les notaba algo de color rojo, algo sudorosos e inquietos; hora de aumentar la apuesta.
Fui relajando mis rodillas frente al caleño, por lo corto de mi minifalda, el caleño se dio cuenta de que yo le quería provocar mostrándole mis calzones, en ese momento sus ojos se abrieron a más no poder, su cara se transformó en algo de asombro, mi esposo por poco y sospecha algo, pero lo distraje hábilmente con una pregunta de, que si quería otro trago, abracé a mi esposo y comencé a besarlo en las orejas, obviamente no me importaba que el caleño viera mi ropa interior o más adentro.
Pasaba el tiempo y el caleño seguía con la mirada atenta a cualquier movimiento de mis piernas, parecía estar como descarado mirando sin temor a mi esposo, seguramente estaba esperando que yo le diera punta accidentalmente o a propósito, aunque él seguía sin entender, igualmente mi esposo que si le sumamos los besos que recibió en la boca, cuello y orejas, su calentura subía a mil por segundo; los efectos del agua con viagra seguía su efecto entre más tomaban más reacción. Ambos trataban de disimular su miembro parado subiendo una pierna sobre la otra y retorciéndose para acomodarse la verga que no los dejaba en paz.
A eso de ...
... las seis y media de la tarde, la botella se iba agotando, traje otra botella y más agua con otra pastilla, el licor también empezaba a hacer su trabajo, mis pensamientos también iban subiendo de tono a cada minuto esperando el momento de enfrentar a mi esposo, o que entendiera que ese era el momento de mi trío, mi desquite, mi elección de otro semental para que lo acompañara a estar conmigo, no puedo negar que mi emoción era algo fuerte, sentía un posible rechazo de mi esposo o del caleño, no sabía qué iba a pasar esa noche, desde ese rechazo o una pelea de machos alfa.
Me decidí a dar el primer paso, ante el asombro del caleño me levanté de mi silla, me acomodé montada sobre las piernas de mi esposo, lo empecé a besar en la boca, dando la espalda al caleño, la incomodidad por lo angosto de la falda, hizo que con una mano la levantara hasta la cintura y la volví a bajar un poco para disimular, mis calzones quedaron a la vista plena del caleño quien pudo observar todo nuevamente desde la última vez que estuvimos.
Tomé fuerzas para susurrar al oído a mi esposo, quiero que hagamos el trío, mi trío, aquí y ahora, dame ese gusto por favor, me quedé mirándolo a los ojos esperando su respuesta de aprobación o rechazo, dudó un poco, luego preguntó: ¿él sabe algo?, no mi amor, no sabe nada, le dices tú o le digo yo, dije a mi esposo, él se quedó mirándome fijamente, ante su silencio comprendí que tenía su aprobación, igual era un trato que habíamos pactado y se debería cumplir de ...