Fidel y sus maduritas 7
Fecha: 03/08/2025,
Categorías:
Sexo con Maduras
Autor: Eusebnarra, Fuente: TodoRelatos
... tiempo, a que sus hermosos pechos quedaran relucientes, buff, esos pezones se pusieron duros como el acero, vamos como yo tenía la polla, la sobada que le di recorriéndolos, levantándolos, apretándolos, juntándolos, separándolos, para ponerle una medalla, además de que a ella no le disgusto en absoluto por los gemiditos y suspiros que soltó durante toda la operación. Le pregunte si se podía mantener de pie para enjabonarle el trasero y con una sonrisa lasciva me contesto con un “claro nene”, al mismo tiempo que sujetándose a la grifería de la pared se erguía y me dejaba ese precioso y enorme culo para enjabonarlo. En esta ocasión me entretuve menos, no quería que se cayera a una sola pierna y el sobeo fue más rápido pero igual de excitante, separar y amasar aquellas carnes, entretenerme en el ojo negro acariciándolo fue sublime. Le dije que ya podía sentarse para enjuagarla y hay me partió en dos.
-¿Acaso no se te olvida algo muñeco? ¿O crees que mi chochito está limpio después de todo lo que me echaste dentro?
-O no, pero no quería darte con jabón, creo que no es muy sano aplicarlo en ese tesoro.
-¿Y cómo me lo limpio entonces?
-Pensaba hacerlo con otra técnica, la del limpiaconejos.
-Ja, ja, ja, ¿limpiaconejos? Anda cuéntame más inventor.
-La técnica del limpiaconejos, te arrodillas y lames hasta que ves tu reflejo.
-Vale, vale, pero dame un poquito por fuera que los pelos no te los vas a comer ¿verdad?
Aproveche la cantidad de espuma que tenía por ...
... todos lados y le di un fregoteo al pubis y alrededores, la zona estaba caliente, como mi polla, cuando acabe y le dije que se sentara me volvió a partir.
-Tranquilo nene, aun aguanto un poco más de pie, acércame la silla.
Hice lo que me pedía y levantando la pierna vendada apoyo la corva en el respaldo dejando su coño abierto y libre.
-Enjuágame que estoy preparada para “El limpiaconejos” y te aviso que deberás esmerarte por que un guarro me lo puso bien sucio antes.
Esta mujer era una caja de sorpresas, conseguía que mi amigo estuviera siempre alerta, pero era un suplicio saber que hasta el día siguiente no podría volver a correrme con ella, porque esa misma noche caería otra en casa para aliviar la tensión. Continuando con el espectáculo que tenía delante, tome la ducha de mano y la fui enjuagando mientras con la otra mano repasaba las zona s que quedaban limpias, era una suerte que la ducha fuera tan amplia, permitía mucha libertad de movimiento que me llevo a arrodillarme delante del conejo en cuestión para someterlo a la limpieza exhaustiva que reclamaba su dueña, la cual desde el mismo momento que sintió la herramienta limpiadora contra sus labios mayores llevo una mano a mi cabeza y no dudo en guiarla por todo el periplo de higiene al que la sometí. Cuando creía necesitar más higiene interior apretaba para que metiera la lengua más al fondo, si quería externo me tiraba del pelo y me dirigía a la zona en cuestión, me sentía una escobilla de wáter, pero que ...