1. Perra cobarde 2


    Fecha: 14/08/2025, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: jtm1111, Fuente: TodoRelatos

    ¿Cómo te levantas el día siguiente de haberte rebozado en tu propia mierda? ¿De haberla devorado?
    
    Reventada.
    
    Mentalmente reventada.
    
    Y muy cachonda.
    
    Sí, lo sé, suena raro, asquerosamente raro. Pero soy así, una sumisa sadomasoquista y está en mi naturaleza.
    
    Obedecer, servir, ser humillada, el dolor. Todo eso forma parte de mi.
    
    Eran las siete y media de la mañana y lo único que deseaba era ser usada de nuevo.
    
    Bueno, eso y mear.
    
    Y recordé que debía pedir permiso a mi amo para hacerlo.
    
    Cuando hablé con él de este tema me dejó claro que debía hacerlo durante todo el día, salvo de 0h a 7h de la mañana.
    
    Así que obediente a sus órdenes y a mis propios deseos, me armé de valor y le comenté que deseaba mear.
    
    “Quiero verte mientras lo haces”
    
    Me daba muchísima vergüenza.
    
    Encender la cámara, enfocar los dedos de mis pies e ir subiendo poco a poco por mis piernas, mi vientre, mis pechos hasta llegar a mi cara.
    
    Recuerdo que me temblaba todo el cuerpo cuando lo hice. Solo vestía un camisón y unas braguitas.
    
    Pero lo que más vergüenza me daba es que estaba despeinada.
    
    Llamadme rara, pero es lo que hay.
    
    Me puse en movimiento, en dirección al baño. Coloqué la cámara en el lavabo, abrí el retrete, me bajé las bragas y me senté.
    
    Y no salió ni una gota.
    
    ¿Habéis probado a mear mientras te están observando? Bueno, todas lo hemos hecho en las discotecas cuando vamos medio borrachas.
    
    Pero esto es completamente distinto.
    
    “Amo ¿Puedo apagar ...
    ... la cámara?”
    
    “No. No te vas a mover de ahí hasta que lo hagas”
    
    Respiré hondo, miré hacía otro lado, cerré los ojos, pero a la maldita orina no le daba la gana salir de mi cuerpo.
    
    Y se me estaba haciendo tarde.
    
    “No puedo, amo”
    
    “Hagamos algo. Bebe directamente del retrete y puedes pasar por ahora”
    
    Respiré aliviada.
    
    Podía beber del retrete. Solo tenía que meter un vaso, sacar algo de agua y beber.
    
    Tenía un vaso justo delante mío, el vaso donde dejó los cepillos de dientes.
    
    Lo cogí, me senté en el suelo, lo llené y me lo bebí mientras sonría a la cámara.
    
    “Bien, ahora coge la escobilla de limpiar el retrete y péinate con ella”
    
    La cogí y la miré.
    
    Tenía pegotes de mierda aquí y allá.
    
    “Amo, debo ir a la universidad”
    
    “Sin límites, ¿Recuerdas?”
    
    Sí, lo recordaba. Me había entregado a él sin límites. Tonta de mí.
    
    Pero lo peor no era eso. Lo peor es que una parte de mi deseaba hacerlo, deseaba complacerlo.
    
    Y esa parte me dominaba completamente.
    
    Así que agarré con fuerza el instrumento y me peine mi hermoso cabello con él.
    
    Es una sensación absolutamente increíble hacer algo así, humillarte de esa manera. Notas como tu mente se va rompiendo para convertirse en otra cosa.
    
    No contenta con eso me coloqué a cuatro patas y comencé a orinar en el suelo por puro gusto.
    
    “Lámelo”
    
    Estaba lanzada. Me sentía la chica más guarra y más sucia del mundo. Lo que siempre había deseado ser. Lo que siempre había anhelado ser.
    
    Yo, una niña bien, ...
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