1. Perra cobarde 3


    Fecha: 21/08/2025, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: jtm1111, Fuente: TodoRelatos

    ... hecho.
    
    Eché el último trago de la coca cola.
    
    — Ya lo he probado y solo quiero repetir. ¿Quieres saber hasta dónde hemos llegado? Me he vertido mi propia meada por encima, me he rebozado con mi propia mierda, me la he comido para su deleite. Y me encanta. Si ahora mismo me pidiera que me subiera la falda, que me pusiera encima de la barra del bar con la boca abierta para ser penetrada por los dos agujeros de mi cuerpo, lo haría sin dudar. Y ahora te dejó, que me estoy meando y debo pedirle permiso para hacerlo.
    
    Dejé a mi amiga allí plantada. Al hacerlo estaba rompiendo mi vínculo más sagrado, dejando atrás mi antigua vida para lanzarme de cabeza a mi nueva vida de sumisión y entrega total.
    
    Con lo que no contaba fue con el valor de mi amiga.
    
    Sí, Mónica me siguió.
    
    Y yo se lo agradecí desde el fondo de mi corazón.
    
    — ¿A dónde vamos?
    
    — A donde me diga mi amo.
    
    “Hola perrita, que tal”
    
    “Hola amo. Le llamó porque tengo ganas de mear. ¿Tengo su permiso?”
    
    “Sigues en la universidad”
    
    “Sí, mi señor”
    
    “Bien, pues vas a mear en la calle, en algún sitio apartado al aire libre”
    
    “Sí, mi señor”
    
    Salí de la cafetería con Mónica a mi lado. Sabía exactamente donde debía ir, al callejón de la donde se tira la basura. Y allí, al lado de los contenedores, me levanté la falda y comencé a mear mientras mi amo y mi mejor amiga me miraban.
    
    “Estás hecha toda una guarrilla”
    
    “Gracias, amo”
    
    Y colgó.
    
    — ¿Qué demonios acabó de ver?
    
    — A una chica meando en ...
    ... la calle. Creía… creía que ibas a dejarme.
    
    Me había levantado y estaba arreglandome la falda cuando ella me besó.
    
    Fue imprevisto, por sorpresa, inesperado. Y muy dulce.
    
    — Guau.
    
    — ¿Es eso lo único que tienes que decirme?
    
    — Tu hermano me la metía entera, no solo la punta.
    
    Ambas nos reímos por la estupidez que acababa de soltar.
    
    — Nunca he sabido que sentías esto por mi.
    
    — ¿Por qué crees que estoy en la misma carrera que tú? ¿O por qué nunca he tenido novio?
    
    — Joder. ¿Y ahora qué hacemos?
    
    — Lo que nuestro amo nos ordene.
    
    Lo decía en serio. No pretendía en modo alguno implicar a nadie en el viaje que había emprendido, pero tampoco iba a negarle cumplir sus deseos.
    
    Además no era decisión mía. Esa decisión pertenecía a mi amo y señor.
    
    Mi amo pidió una foto de cuerpo entero antes de aceptarla. No había problema. Mónica es alta, joven, pelirroja, tiene un buen cuerpo y aunque tiene las tetas más pequeñas que las mías, está muy bien.
    
    “Bien. Ahora bájate los pantalones y las bragas. Quiero verte”
    
    “Amo, eso es injusto. Ella no es una sumisa como yo y estamos en plena calle.”
    
    “Me gusta comprobar la carne antes de comprarla. Porque no sois más que eso, trozos de carne. Y da gracias de que no la pida que se desnude completamente”
    
    Pensaba protestar, decir algo, pero para mi sorpresa absoluta Mónica comenzó a quitarse la ropa.
    
    Se lo quitó todo salvo los zapatos.
    
    “¿Te sirvo, mi señor?”
    
    “Vas a ser una esclava estupenda. Perra cobarde, ...