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Dr. PEDIATRA
Fecha: 24/08/2025, Categorías: Gays Autor: Lobato69, Fuente: SexoSinTabues30
... petición, pero comprendió que no había otra manera de hacer el ultrasonido. Obedeció y sus genitales estaban libres para su estudio. El doctor se acercó y con mucha confianza tomó el pene del niño y lo coloco hacia arriba, lo cual extrañó al paciente. —Así no estorbara el paso del sensor —dijo con tranquilidad Apango mientras aplicaba gel en el escroto —con tu mano sostén tu pene. Apango sonrió y continuó con el sondeo. —Mira el monitor, amigo. Ese es tu testículo izquierdo. Al niño le maravillo las imágenes y sobre todo que ese huevo fantasmal estuviera dentro de su cuerpo. El doctor quizá tardo más de lo necesario en el ultrasonido de ambos testículos pero por fin concluyo y Adán subió su ropa. —Amigo, voy a examinar los registros. El doctor guardo el equipo. Después se sentó en su escritorio y empezó a analizar los resultados del ultrasonido en su computadora. —Buenas noticias, amigo —Dijo el doctor mientras con la mano llamaba a su paciente. El niño se acercó y permaneció de pie al lado del hombre. Miró la pantalla, pero no entendía nada. —Tienes unos riñones bastante sanos y tus testículos son normales. No hay nada malo en ellos. Voy a mandarle ahora mismo por email los resultados a la doctora Teresita y voy a imprimir una copia para ti. El doctor entregó al chico las hojas dentro de un sobre. —Guárdalo en tu mochila para que no se te olvide. Adán regresó a donde dejo sus cosas, abrió su mochila y metió el sobre dentro de su libro. ...
... El doctor desde su escritorio lo llamó y le indicó que tomara asiento. —Bueno, amigo. La jornada aun es larga. Dime ¿Qué desayunaste? —Nada respondió —Respondió el niño con voz baja. — ¿Nada? —El doctor estaba sorprendido— Le dije a tu mamá que después de la toma sanguínea te diera un desayuno ligero. Un grave error de mi parte y ya casi son las 12. Te has de estar muriendo de hambre. Voy a pedir comida ¿Qué se te antoja? —Unos chilaquiles con cecina ¿cree que me alcance? tengo dinero. —Por favor, eres mi huésped. Yo invito. El doctor tomó su celular y llamó. Pidió dos órdenes de chilaquiles con cecina, dos jugos de naranja y cocteles de frutas. —Es un restaurante muy bueno. No tardaran en traer la comida para que almorcemos. Efectivamente poco tiempo después llego la comida. Ambos fueron al comedor; Adán ayudó a poner la mesa. El doctor al parecer también tenía mucha hambre pues devoro su ración casi tan rápido como su invitado. Una vez satisfechos y cómodamente sentados en el consultorio, el doctor prosiguió con la consulta pero esta vez más serio. —Tenemos que descubrir que está mal ya que entiendo que orinas mucho. —Solo me pasa en las noches. —Cuando vas a dormir, sí eso es interesante. Ya vimos que físicamente no hay nada malo en ti. Entonces es algo de la mente. ¿Eres muy nervioso? Adán solo asintió. — ¿Qué te preocupa o más bien que te asusta? —Muchas cosas: que mi mamá este bien, las broncas de mis hermanos, la escuela, que ...