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Estaba tan y tan agradecido con ese viejo campesino, que sin pensarlo mucho decidí vestirme de mujer y dejarlo que me diera por el culo.
Fecha: 27/11/2025, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Estaba tan y tan agradecido con el viejo campesino, que sin pensarlo mucho decidí vestirme de mujer y dejarlo que me diera por el culo. En las pasadas navidades, en que llevaba algunos regalos para mis clientes, por haber estado bebiendo durante la última entrega que hice, la verdad es que, en lugar de irme a un hotel para pasar la noche, continué con la idea de llegar a la próxima ciudad, y sencillamente me perdí. Ya que, en un descuido, agarré por una carretera que no debía, y tras haber estado conduciendo durante un buen rato, se me ocurrió detenerme en una pequeña y solitaria casa, para pedir orientación. Ya había oscurecido, cuando salió un hombre mayor, con cara de muy pocos amigos, pero al explicarle que me había perdido, se sonrió, y me invitó a que pasara la noche en su casa. La verdad es que en las condiciones en que yo me encontraba, lo más razonable fue que aceptase, yo pensaba quedarme durmiendo dentro del auto, pero él insistió en ofrecerme su casa para pasar la noche, colgó una hamaca, para que yo la usara, y por si fuera poco hasta me invitó a comer algo. Al terminar de cenar los dos, sacó una botella de aguardiente, que según me dijo, él mismo lo había destilado, así que a medida que fuimos charlando de todo un poco, también fuimos bebiendo de ese fuerte aguardiente. La verdad es que ese aguardiente estaba bueno, y fuerte, tanto que nada más bastaba acercarle un fósforo prendido, para que también se encendiera, pero después de un buen rato, cuando él me ...
... dijo que ya era hora de irse a dormir, como estábamos los dos solos en su casa, despreocupadamente comencé a quitarme casi toda mi ropa. Quedando únicamente en interiores, fue cuando a mí se me ocurrió, mostrarle mi agradecimiento, por lo bien que me había tratado, por lo que tal y como me encontraba, salí de su casa, me dirigí a mi auto, y saqué una de las tantas botellas de ron añejo que llevaba para mis clientes, con el fin de regalársela. La cosa es que cuando se la di, apenas la vio, de inmediato la abrió, y tras darse un buen trago a pico de botella, me la paso para que yo me diera otro, así que, en lugar de irnos a dormir, él buscó un par de vasos, y un par de taburetes, salimos al patio trasero de la casa donde seguimos bebiendo, en mi caso tal, y como me encontraba, ósea únicamente en interiores. Si me di cuenta que cuando yo me ponía de pie, para servirme otro trago de ron, que se encontraba sobre una pequeña mesa, el dueño de la casa, se quedaba viendo mis nalgas, lo que al principio no le presté atención. En cierto momento, él se puso de pie, y a pocos pasos se puso a orinar, de frente a mí, en varias ocasiones, desde que tengo uso de razón, me he fijado en el miembro de otros hombres, pero esa noche, no sé qué me sucedió, que me quedé viendo fijamente el miembro del viejo, con la boca abierta, y de inmediato comencé a pensar en un sin fin de cosas raras. Lo que de seguro él se dio cuenta, por lo menos, de que me había quedado asombrado, y boquiabierto viendo su ...