1. Hasta el lunes (III)


    Fecha: 29/11/2025, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos

    ... déjame verla.
    
    Me quedé bloqueado. Estaba tan excitado que me dolía la polla de lo dura que estaba, pero la exigencia de Montse me tenía bloqueado.
    
    -Vamos, estoy esperando – urgió.
    
    Dejé la carpeta en una de las estanterías. Efectivamente mi erección no se podía disimular. Me bajé la cremallera y me la saqué. Estaba durísima, hinchada, con el capullo rojo y brillante.
    
    -No está mal – apreció con una sonrisa tan lasciva que me hubiera provocado una erección si no estuviera ya en ese estado – escúpete la mano y empieza.
    
    Sin articular palabra hice lo que decía. Noté las venas de mi miembro latiendo cuando comencé a mover mi mano, aunque evitaba mirar su cara.
    
    -Mírame
    
    Cuando lo hice puede verla sentada en el escritorio. Se estaba desabrochando la chaqueta. Cuando acabó comenzó con su blusa, dejando ver un sujetador blanco de encaje al abrirla.
    
    -Me gusta que estés operado, me encanta comerme las pollas así – comentario que me provocó un escalofrío pensando en la posibilidad de sus labios rodeando mi capullo. Sigue tocándote, ya me has visto antes así que no debería sorprenderte.
    
    Su mirada fue increíblemente provocadora y obedecí como un autómata. Se bajo las copas del sujetador mostrando sus pechos. Las aureolas hinchadas y los pezones duros delataban su excitación. Comenzó a acariciarlos y pellizcarlos sin retirar la mirada de mi cara.
    
    -¿Qué pensabas anoche cuando me viste?
    
    -No podía creer que fueras tú
    
    -¿Y qué más?
    
    -Que me gusta tu cuerpo, no ...
    ... esperaba que fuera así.
    
    -Dime la verdad…¿qué pensabas? – insistió mientras subía su falda y separaba las piernas para dejarme ver su ropa interior de encaje blanco.
    
    -Me dieron ganas de follarte
    
    -Esas ya las tenías – aseguró mientras se acariciaba por encima de la tela, tirando de sus braguitas que se deslizaban entre los labios de su coño - ¿qué más?
    
    -Que fui un idiota dejándote escapar
    
    -Eso también era obvio – respondió con voz susurrante y divertida mientras apartaba la ropa interior para mostrarme tu coñito y como uno de sus dedos entraba lentamente en su interior - ¿Quieres más?
    
    -Si…
    
    -Entonces dime la verdad, ¿qué pensaste?
    
    -Que eras una guarra – respondí sin prensar y subiendo el tono de voz, presa de la excitación. No podía razonar ni intentar buscar una respuesta más correcta.
    
    -Ni te imaginas lo guarra que puedo ser…
    
    Con una sonrisa en su cara subió una pierna sobre la mesa para mostrarme como un segundo dedo seguía al primero. Los sacó brillantes y húmedos, separándolos para que viera los hilos de flujo que pendían entre ellos. Mientras yo seguía masturbándome intentado no explotar, quería disfrutar del espectáculo. Su cara había cambiado. No era la de la mujer eficaz y seria que conocía. El brillo de sus ojos, su gesto, su sonrisa, divertida y provocadora hacían que esa ropa gris y formal, su pelo cómodo y funcional, dejaran de tener importancia para definirla.
    
    Se puso de pie y subiéndose la falda se bajó las bragas y se acercó a mi. ...