1. Amores imposibles - Parte II


    Fecha: 04/01/2026, Categorías: Gays Autor: escritorprin, Fuente: TodoRelatos

    ... respirar.
    
    ¡Jooooder, su puta madre! Con solo cuatro sacudidas pensando en Guille, ya me estaba corriendo contra el lavamanos sin poder controlarme, sin poder parar y apenas sin tiempo de llegar. Eché, por lo menos, seis lefazos espesos de semen contra el lavabo con tanto ímpetu y fuerza que casi me caigo del gusto al no poder controlar ni mis piernas. Fue tan intenso que me tuve que recuperar aspirando e inspirando unos minutos agarrado al lavabo tras la brutal potencia del orgasmo. Luego, limpié el lavabo como pude y me pasé agua fría por el cuello y por la polla ya que amenazaba con volver a ponerse dura.
    
    Finalmente, fui a mi dormitorio, apagué todas las luces, silencié el móvil, lo dejé cargando y me metí en la cama para dormir. La verdad es que cuando me metí bajo las sábanas pensé que me costaría dormir pero, a los pocos minutos, no sé si fue por la liberación de la tensión a través de la paja o por qué, pero me dejé dormir profunda y plácidamente hasta que, no sé cuándo, la luz de la ventana que se colaba por la persiana chocó directamente contra mi cara y me despertó.
    
    Parecía que había salido de un coma de lo profundo que había dormido. No sabía qué hora sería pero, por la luz del sol que provenía de la ventana, tenía que ser después del mediodía. Cogí el móvil un poco a tientas y, efectivamente, cuando lo miré, eran casi las 16:00, llevaba nueve horas durmiendo. Realmente, ahora que lo pensaba, no recordaba la última vez que había dormido tantas horas ...
    ... seguidas.
    
    Tras mirar la hora, empecé a ver las notificaciones del iPhone y tenía bastantes. Contesté primero a Irene, mi novia, contándole que estaba vivo y que la noche había ido bien, y luego eché un ojo al grupo de colegas del WhatsApp y a lo que contaban con el envío simultáneo de todas las fotos de la noche. Además, tenía un mensaje de las 13:34 de Álvaro diciendo que había llegado bien a su casa y que se iba a sobar, probablemente no sabría nada de él hasta la noche o al día siguiente y también un mensaje muy bonito de Luis, un poco después, diciéndome lo contento que estaba por lo bien que le habíamos caído a Carlos ¡Cuánto me alegro de su felicidad! Le iba a contestar el mensaje justo cuando recibí una notificación de WhatsApp con un mensaje proveniente de un número desconocido. Se me heló la sangré cuando lo leí:
    
    -Ey, Ferri (emoji carita sonriente con lágrimas)
    
    No podía ser otra persona, no después de lo de ayer. Inmediatamente, contesté:
    
    -Hola, ¿Guille?
    
    No tardó en responderme porque estaba en línea.
    
    -Jejeje, chos cabrón, que listo eres.
    
    Me cago en todo. Me temblaban las manos al escribirle.
    
    -Bueno, después de la bromita de ayer, no era difícil…
    
    -Es verdad jeje.
    
    Quería saber para qué coño me escribía y cómo cojones tenía mi número. No tardó en sacarme de dudas sin tener que preguntarle.
    
    -Tío, le pedí tu número a Carlitos a través de tu colega Luis para pedirte perdón por lo de ayer. Me fui de aquella manera sin despedirme dejándote todo ...
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