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Amores imposibles - Parte II
Fecha: 04/01/2026, Categorías: Gays Autor: escritorprin, Fuente: TodoRelatos
... que, tras decidirlo, fui a mi escondite, saqué el dildo y el lubricante y me volví a mi dormitorio. Me aseguré de que las persianas estuvieran bien bajadas y preparé mi sesión de lujuria. Encendí el televisor para buscar porno y pegué el dildo bien lubricado en el suelo con la ventosa para dejarlo bien fijo y poder sentarme encima. Era un señor dildo, de 18 cm, grueso, venoso, de color negro y muy realista. Pero antes, cogí pañuelos, me tiré en la cama, levanté la piernas y me embadurné bien el ano con mucho lubricante y me lo abrí, poco a poco, con los dedos para dilatarme y luego lograr meterme mejor la polla de silicona. Tras unos minutos en los que alternaba dos y tres dedos, y me ponía cada vez más burro, decidí que era el momento de meterme el dildo. Me levante y busqué en la Smart TV, en mi página porno habitual, algún video que me motivara pero, esta vez, instintivamente, cambié por primera vez de categoría hetero a categoría gay. Sin pararme a pensarlo, ya mi mente sabía lo que buscaba y tras echar un ojo rápido por los videos, enseguida encontré el video perfecto: dos brasileños fornidos, uno muy moreno y grande y otro rubio y más pequeño. Empecé a verlo y solo en un minuto ya mi polla estaba a mil por hora. Sin más dilación, me puse en cuclillas sobre el dildo y me empecé a sentar en él controlando como me iba entrando cada centímetro, poco a poco, disfrutando de cómo me iba abriendo el culo. ¡Joder, qué gusto sentía con ese pollón de silicona dentro de ...
... mí! En el video que se estaba reproduciendo, el chico rubio comía de rodillas y de manera sumisa esa polla monstruosa al moreno y cómo el otro, de repente, le agarraba y lo ponía contra la mesa para metérsela de una sola estocada sin piedad. Estaba tan caliente viendo ese espectáculo morboso que ya me estaba metiendo el dildo entero como un poseso hasta tragarme todos los centímetros y chocar con los huevos de silicona, saltando y metiéndomelo de una solo sentada mientras me pajeaba compulsivamente. En medio de la paja, cerré los ojos, mi mente voló y convirtió al moreno en Guille y al rubito en mí, me imaginé siendo nosotros los protagonistas de ese espectacular video porno. La excitación fue tal, que me sentía ya al borde del orgasmo. Me entró tal excitación tras imaginarme siendo follado por Guille, que no me pude controlar, arranqué el dildo, me tiré al suelo, solté mi polla, cogí el dildo con las dos manos y me lo empecé a meter de lleno, bombeándome el culo con todas mis ganas y fuerza hasta que, sin poder aguantar más, me empecé a correr sin tocármela y gimiendo como un poseso enloquecido de placer. Me corrí como una fuente, otra vez, a pesar de haberme corrido así apenas unas horas antes por fuera de la ducha. Sin duda, había sido una de las mayores corridas que recuerdo de toda mi vida. Me llené por completo de semen todo mi abdomen, los pectorales y hasta la cara. Derrotado por el placer, solo tuve fuerzas de tirarme contra el suelo de espaldas completamente ...