1. Infiel con el plomero


    Fecha: 07/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Sus Garcia, Fuente: CuentoRelatos

    ... No la amuele, si más chica que usted. Apenas tengo 20.
    
    Manuel: Jajaja, pues sí, pero es la esposa del señor. La señora de la casa… y qué señora, eh –dijo levantando la ceja-.
    
    Yo: Jajaja por qué o qué?
    
    Manuel: Lo que se ve no se juzga, señora.
    
    Yo: Tanto así?
    
    Manuel: Pues…
    
    Yo: Qué?
    
    Manuel: Es que está muy… -levanté la ceja invitándolo a que siguiera- pues muy bien.
    
    Yo: Pero muy bien qué? –en su cara noté que había entendido el juego e iba a jugar hasta el tope-.
    
    Manuel: Muy bien hechecita, de todo a todo –me comió con la mirada, sobre todo las tetas- quién fuera su marido… o alguien más.
    
    Yo: Por qué alguien más?
    
    Manuel: Nomas digo –me ruboricé un poco y salí sintiendo su mirada clavada en mis nalgas-.
    
    Los días siguientes fueron iguales; un día no fui al gym, sino que me quedé en casa a hacer yoga –si te asomas del baño de mis hijos ve directo a la sala en donde yo estaba empinándome para Manuel: solo traía unos shorts chiquitos y una ombliguera; otro día me puse un vestido blanco cortito semi transparente; otro me puse unos jeans stretch acaderados y sobresalían los tirantes de mi tanguita, a lo que Manuel se limitó a decir “qué bien se han de ver” señalando con la mirada los tirantes. Esa noche le mandé una foto de mis nalgas en esa tanguita. Me contestó con una de su bultote. Al día siguiente, que era sábado y no vendría sino hasta el lunes, cuando se fue le di un sobre y le dije que era un regalito: era la tanguita un poco sucia por mis ...
    ... fluidos.
    
    El lunes lo dejé trabajando solo porque tenía que hacer unos mandados, cuando regresé ya no estaba y en la noche poniendo la ropa sucia vi que uno de mis calzones estaba hasta arriba y todo manchado de semen seco. Lo olí, me excitó; en la noche mientras mi esposo dormía me masturbé delicioso oliendo mis calzones manchados con el semen del trabajador. Al día siguiente antes de que llegara le dejé mis calzones manchados de mis jugos de la noche anterior en el baño de mis hijos.
    
    Después de llevar a mis hijos a la guardería y de ir al gym, como de costumbre, llegué a casa dejé entrar a Manuel y mientras subíamos las escaleras sentí su mirada clavada en mis nalgas; me excitó sentirme así de deseada, seguro se le había parado, aunque sea un poco. Entramos y él se fue al baño de mis hijos, yo a la cocina a tomarme un jugo; en eso estaba cuando sentí que alguien –obviamente Manuel: se me pegaba por atrás, embarrándome su paquete en las nalgas y hablándome al oído.
    
    Manuel: Qué rico regalito el del sábado y el de hoy, chiquita –sentía su paquete bien duro en mis nalgas- huelen bien rico tus jugos, ya me imagino la delicia que debe ser esa puchita –subió sus manos de la cadera a mis tetas y las apretó delicioso- las ganas que te tengo, mamita.
    
    Yo: Espérate, estoy toda sudada.
    
    Manuel: Me vale madre, putita…ahorita vamos a sudar más y te voy a dejar bien pinche embarrada de mecos, como de seguro te gusta, cabrona.
    
    Yo: Ay, sí, cógeme rico; lo necesito.
    
    Manuel: ...
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