-
De monja a putita (parte 2)
Fecha: 09/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
Una vez que Laura traspasó la barrera del rechazo, una vez que sintió que el sexo era algo amigable, placentero, cariñoso y no entrañaba peligro, una vez que se sintió confiada y cuidada por un hombre, todos los deseos reprimidos se desataron incontrolables. Me preguntaba de todo y quería experimentar todo. Su sexualidad se expresó abierta y volcánicamente. Sus besos pasaron de piquitos a labios cerrados a comerme la boca y recibir mi lengua con pasión y cariño, su renuencia a involucrarse en la actividad sexual dio paso a una hembra hambrienta de sexo, de caricias, de juegos y de nuevas sensaciones. Parecía una adolescente que se inicia en el sexo y quiere devorarlo todo y aprenderlo todo. Cada vez que me mamaba la pija era como si estuviera poseída en la devoción a una deidad a la cual le ofrendaba todo su fervor. Ponía un esmero puntilloso en aprender cada tacto, lamida, beso o caricia a la cual mi pene respondía tensándose y en poco tiempo se convirtió en la mujer que me ofreció el mejor sexo oral de mi vida, a la vez que me miraba como una puta golosa mostrándome en forma evidente como disfrutaba de hacerlo. Cuando supo que a mí me gustaba mucho, le encantaba hacerme acabar en su boca para mostrarme después como se tragaba mi semen para volver a lamerme hasta limpiarme el miembro de leche. Cada posición en la cual intentaba colocarla encontraba de parte de ella una rápida respuesta, abiertamente decidida a dejarse llevar y darme todos los gustos que me ...
... complacieran. Es adecuado decir que yo hacía lo mismo con ella. Todas las variantes, todos los juguetes, todos las implementos que aportaba para el juego sexual eran recibidos complacientemente de su parte. Un mes después de nuestro primer coito y después de una intensa sesión de sexo, me preguntó porqué nunca había intentado con ella el sexo anal. Le expliqué que tenía temor que le costara y pudiera volverla a cerrar. Me confesó que si, que tenía terror a esa práctica porque siempre lo había sentido violento y doloroso. Su marido lo hacía por la fuerza y una sola vez después de separarse lo intentó y también se sintió forzada sin disfrutarlo. -“¿Se puede hacer de manera suave y placentera o siempre duele?. -“Laurita, hay mujeres que les cuesta mucho y tienen que soportar un inicio de dolor para después disfrutarlo, hay otras que lo gozan de entrada y existen quienes no pueden pasar el umbral del dolor y no pueden realizarlo. Por eso es algo para encarar con paciencia y ternura, esperando el tiempo necesario para que la dilatación que produce el deseo permita que la penetración sea suave e indolora. Quizá tengamos que intentarlo dos o tres veces antes de poder hacerlo, o no, o quizás no logremos hacerlo. ¿querés probar?”. -“Si, tengo amigas que dicen que lo disfrutan más que otro tipo de sexo y con vos estoy tranquila en cuanto a que me vas a cuidar”. -“Ok. Entonces intentemos, dejame guiarte y, si sentís dolor me avisas y paramos”. Empecé por besarla y mimarla, ...