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Relato 113/1 Una esposa zorra y un cornudo manso
Fecha: 11/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: coitus230, Fuente: TodoRelatos
... madre en el pasado. Me apetecía ver bien a la mujer, para ello, hice lo fácil, levantarme para ir al baño, punto, nada estratégico, ir al baño y punto. Pasé al lado de su mesa, miré con disimulo, ella miró y dos pasos mas, en ese momento pensé: Joder esta es la tía que vi por la mañana cuando esperaba para subir a casa de Frida. No tenia duda, era la misma mujer, seguro, su forma de mirar, su seguridad y su cara eran inconfundibles, aunque por la mañana la melena la llevase recogida saliendo por el corte trasero de la visera. Era la misma mujer, seguro, no me iba a equivocar. Fui al meódromo y cuando terminé, lavé las manos y salí hacia el comedor, de frente en el pasillo que conecta ambos espacios, me encuentro una cara conocida. Dijo: -Hola Juan, ¿que tal viniste a cenar? -Hola Antonio, que casualidad, si, estuve a gusto este medio día y repetí. Dije. -Me alegro, se come muy bien y el ambiente es agradable, estoy con mi mujer, ya cenamos, si te apetece un café, te invito. Dijo muy amable. -Tranquilo, vete al baño y luego hablamos. Dije. -Si, mejor. Dijo él, andando ya hacia el baño. Joder, señores lo que es la vida, la mujer que estaba sola sentada en la mesa, pensé, ¿no me digas que esta es la mujer de Antonio?. Me dirigí a mi mesa de nuevo. Pasé delante de la mesa ya no tenia duda, allí estaba sentada su esposa, con educación y mirando a sus ojos, dije: -Buen provecho. Y seguí caminando. Ella mantuvo la mirada y dijo: -Igualmente ...
... caballero. Fui directo hacía mi mesa. El espejo de la pared me permitió ver que ella seguía mirando hacia mi, mientras caminaba. Me senté unos minutos después de intercambiar miradas furtivas, apareció Antonio, la mesa entre nosotros volvía a estar ocupada por los comensales. Vi, que Antonio, miraba en varias direcciones imagine que intentando localizarme. Cuando miró hacia mi zona, hice un gesto, dio unos pasos, se acercó y dijo: -Juan, ven que te presento a mi esposa, tomas un café con nosotros. -No quiero molestar Antonio. Dije. -Parece mentira, no molestas, los críos le contaron que esta mañana probaron el coche de sus vidas, jajaja, ven, te presento. Dijo. Nos acercamos a la mesa y dijo: -Alicia este es Juan, los críos te hablaron de él, es el dueño del deportivo. Ya ves el mundo es un pañuelo. Dijo el esposo. -Un placer conocerla Doña Alicia. Dije muy respetuoso. -Juan, el placer es mio, tuteame, gracias por tratar también a nuestros hijos, gracias de verdad, ya no quedan personas amables por desgracia. Dijo. -Siéntate, por favor. Dijo el esposo. Los dos estábamos de frente y el esposo a mi izquierda. Comenzó una charla muy amena, supe que ella es manchega que viven en Pozuelo (Madrid), ambos abogados especializados en urbanismo. Yo les explique a que me dedico y la razón de estar en La Mancha. Fue todo muy agradable, pero tenia una sensación rara, ella me parecía muy dominante y el más tranquilo, ella irradiaba sensualidad por cada ...