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Una joven accidentada y un hombre maduro (3 de 3)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: mc70, Fuente: CuentoRelatos
... darse cuenta del juego peligroso al que estaba jugando, volviéndome tan caliente. —Pues disfrutemos los dos —dije yo mientras seguía pajeándome lentamente sin quitar mis ojos de ese sonrosadito coño— pero seguro que a una zorra como tú, le gustará también sentir algo más que suaves caricias de sus dedos sobre su coño. Mientras ella iba tocándose mirándome descaradamente a los ojos, yo fuí acercándome poco a poco a ella. No recordaba lo incómodo que era tener sexo en el coche, pero al tiempo, lo morboso de verme ahí, donde cada aburrida mañana me veía dirigiéndome hacia el trabajo… ahora estaba teniendo sexo con una desconocida. Empecé a lamerle la pierna a la altura de la rodilla, lentamente, besándola mientras ella miraba hacia abajo sin dejar de mantener la mirada fija en mis ojos, y yo sin querer dejar de mirar su coño al que cada vez me acercaba más. El olor suave y sensual de su cuerpo me estaba llegando puesto que invadía todo el coche. Mis manos iban subiendo por un muslo mientras que mi boca iba subiendo por el otro, al tiempo que ella seguía acariciándose lentamente el clítoris. —Quítate el sujetador que te vea los pezones Ella parecía resistirse a dejar de tocarse, por lo que decidí avanzar de manera mas rápida hasta que por fin, estando delante de su coño, abrí mi boca por completo y noté que mi lengua estallaba contra todo su coño, contra sus labios, contra su clítoris, contra su vulva… tenía mi boca totalmente abierta y sentí ese primer contacto ...
... de un coño joven, un coño diferente al que había estado presente en mi vida desde que era un adolescente. Por fin, tenía otro coño en mi boca… y qué coño. No quería mover la lengua, ni la boca, ni los labios, me encontraba totalmente pegado a él, notando su calor, y notando casi las palpitaciones que su clítoris sentía a cada golpe de latido de su corazón. Retiré suavemente la boca mientras iba cerrando los labios tras de cada centímetro que me retiraba, notando cómo mis labios eran los que iban notando su clítoris, y su vulva, sus labios, su sabor… hasta que por fin, junté los labios y le di un beso delicado… para sin remisión, sacar la lengua y empezar a lamer sin parar ese clítoris que me estaba llamando… Lo acorralaba, sin dejarlo escapar… lo aprisionaba contra su propio cuerpo, y lo empujaba hasta que finalmente, cedía y se escapa hacia algún lado sin que mi lengua pudiera mantenerlo firme, para volver a atraparlo de nuevo en su posición inicial, una y otra vez… sin parar… notando como la respiración de mi entregada estudiante se iba agitando irremediablemente. De vez en cuando, miraba hacia sus ojos con los que me encontraba una y otra vez… se notaba que casi más que la comida de coño que le estaba pegando, la excitaba sobremanera ese contacto visual, sentirse observada, sentirme mirada y mirar a la vez, a la persona a la que había decidido entregarse en esa mañana. —Cómeme así y fóllame con tus dedos —jadeaba sin dejar de pellizcar sus pezones que ahora sí ...