1. La sumisión de Claudia, Cap. 5


    Fecha: 15/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos

    ... ducha. Le encantaba sentir las manos sobre su cuerpo, y se estremeció incontrolablemente mientras él, lenta y amorosamente, enjabonaba y enjuagaba sus piernas. Siguió trabajando cada vez más cerca de su coño sin tocarlo hasta que la volvió medio loca por la frustración y el deseo insatisfecho. A ella no le importaba. No le importaba en absoluto, porque la excitación seguía creciendo, sabiendo que iba a correrse pero sin saber cuándo ni cómo y siendo totalmente incapaz de hacer nada al respecto. Luego le puso la alcachofa entre las piernas y la cambió lentamente de una fina llovizna a un rociado fuerte y pulsante. Lo complementó con los dedos.
    
    Gimió, aulló, chilló a través de la mordaza. Los sonidos apagados resonaron en las baldosas. Abrió más las piernas, los largos músculos se tensaron. Se apretó contra su mano, contra el chorro. Tenía las manos cerradas en puño con los nudillos blancos, y él sabía que estaba mordiendo con fuerza la pelota de goma. Se mantuvo atento a ella en busca de cualquier signo de fatiga, pero durante quince largos minutos no fue más que una hembra animal retorciéndose, estremeciéndose y aullando. Estaba bastante seguro, aunque no del todo, de haber detectado cuándo se corrió. Inclinaba la cabeza hacia atrás y gruñía rápida y suavemente varias veces mientras su cuerpo comenzaba a ceder, pero la aplicación adecuada de la ducha la erguía y bailaba de nuevo. Luego llegó un momento en que parecía no poder mantenerse más tiempo en pie, y supo que ...
    ... había llegado al límite. Dejó a un lado la ducha y le liberó las manos rápidamente. La sostuvo mientras se hundía de rodillas en la bañera. Tenía los ojos vidriosos y lejanos, y se sentía casi como si no tuviera huesos en los brazos. Inclinó la cabeza hacia adelante, lo que dificultó quitarle la mordaza, pero pareció recuperarse un poco una vez que él se la retiró de entre los dientes. Había muescas profundas en la goma blanda. Respiró larga y temblorosamente por la boca una vez, luego otra. Se desplomó hacia adelante, pero se mantuvo erguida sobre las rodillas mientras le abría las esposas y las volvía a cerrar detrás de ella. Notó que las muñecas solo estaban ligeramente magulladas.
    
    Esto no formaba parte del plan original para la mañana, pero la deseaba aquí y ahora. Agarró puñado de su cabello cobrizo y tiró de ella hacia él. Sus ojos aún estaban desenfocados, pero abrió la boca y lo tomó de inmediato. Mantuvo el agarre en el pelo, pero dejó que hiciera lo que quisiera. Pronto estaba haciendo ruidos de nuevo; pequeños sorbos húmedos, gruñidos nasales y gemidos ocasionales. Siguió tratando de tomarlo un poco más a fondo a cada movimiento de la cabeza.
    
    La miró mientras chupaba y lamía. Desde aquel ángulo no podía ver su cara muy bien, pero podía verla los pechos de pezones rosados ​​entre acometidas. Los pezones estaban hinchados de nuevo... ¿o simplemente seguían hinchados? Detrás de ella, las manos esposadas estaban relajadas, abiertas.
    
    Había conocido mujeres para ...
«1...345...9»