1. Abuelita


    Fecha: 19/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Buenas, buenas, esto que les contaré. Pasó casi sin pensarlo, yo vivo en una pequeña ciudad de Buenos Aires, y nos conocemos todos, debido a distintas situaciones de la vida debí vivir hace casi un año en la casa de mi abuela materna, ella es una señora normal, más bien gorda y con casi 70 años.
    
    Ella como casi todas las personas de su edad concurre a un centro de jubilados, dónde hace todo tipo de actividades y viajes, ella es muy activa en ese sentido, va a fiestas, viajes y reuniones, y casi siempre tengo esos momentos para encontrar con alguna amiga a tener sexo.
    
    En una de los tantos días que ella sale, yo aproveché para encontrarme con una amiga, almorzamos y cojimos toda la tarde, prácticamente no salimos de la habitación, por el tiempo que llevábamos viéndonos, hacíamos de todo, y sobretodo nos encantaba el sexo anal, ambos los disfrutamos, y como los dos somos muy sexuales y siempre queremos más, usamos vibradores y lo que podamos para incrementar nuestro placer, así que cada encuentro lo llevamos al máximo.
    
    Durante la semana trabajo y llegó entrada la tarde, así que estoy solamente para cenar con mi abuela, y en las conversaciones que tenemos, ella me comentaba que le habían suspendido una salida de fin de semana, así que se me complicaba el encuentro con mi amiga, la cual también me avisa que tenía un cumpleaños, así que no estaría, por lo que ese fin de semana lo pasaría con mi abuela o saldría a algún otro lado.
    
    Llega el viernes por la noche y ...
    ... realmente no había planeado nada, así que pasaría todo el fin de semana con mi abuela en su casa, ella preparo una cena de mis favoritas, y entre charlas se nos va la primer botella de vino, realmente lo está disfrutando, me reía mucho y hablábamos de todo, ya casi terminando la segunda botella, yo ya había perdido todo respeto, y le hacía preguntas que no se le hacen a una abuela, y como ella estaba como yo, las respondía
    
    Ya casi terminada la tercer botella a esa altura de la charla, me dejó pensando toda la noche lo fiestera que era mi abuela, nos vamos a acostar, no sin antes tomar algo para la resaca del otro día, ya en la cama y tratando de conciliar el sueño, solo se me venían a la cabeza imágenes de cómo estaría mi abuela cojiendo con dos viejos.
    
    Ya por la mañana me levanto y ella estaba haciendo los quehaceres de la casa, cuando la saludo me dice que se iba a ir al mercado a hacer las compras para la semana, así que le digo que la acompaño, en todo el trayecto de las compras, no podía dejar de mirarle el culo y las tetas a mi abuela, y automáticamente me imaginaba como se la cojian, ya entrada la tarde me pregunta si voy a salir o va a venir alguien, claramente haciendo alusión a mi amiga, le digo que no, que lo iba a pasar con ella si es que no salía con alguno de sus novios (devolviéndole el sarcasmo).
    
    Una vez pasado el día, ella se pone a hacer la cena, le pregunto si necesita algo en que la ayude, obviamente para seguir mirándole el culo, y me dice que le alcance ...
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