-
Club (parte 1)
Fecha: 23/01/2026, Categorías: Intercambios Autor: M_Rivers, Fuente: CuentoRelatos
... un tímido “si”… esa voz… mientras el primero ya se había empalmado… no era muy gorda pero sí de tamaño considerable… acerqué mi boca y empecé a lamerle suavemente el contorno del glande. Oí alguna voz y, de repente, salieron dos pollas más por la pared de enfrente de la puerta. Por el tamaño sospecho que fueron los dos chicos; pero eso yo, no lo sé. Seguí chupando la delgada y larga polla mientras les hacía una paja a los otros dos. Noté que estaba a punto, con lo cual solté las otras dos y empecé a masturbarle fuerte y rápido con mi boca delante, abierta y preparada para saborearlo todo. Era delgadita era, pero menudo chorro me metió en la boca. Y encima yo, que soy muy viciosa y estaba cachondísima, me metí el capullo en la boca y se la meneé hasta que me dio toda su leche caliente. Cuando me giré para seguir disfrutando, las otras dos pollas habían desaparecido… jooo. Volví a la barra, pedí otra copa y, ya que ahora sí que había gente y había ambiente, fui a explorar todo lo que me habían explicado… Fui directa a la habitación de la orgía después de pedirme otra copa. Había dos chicos y dos chicas follando fuerte entre ellos. Dejé pasar a una chica que se acercó a la cama se desnudó y se unió a la fiesta de la cama redonda. La verdad es que me puso cachondísima ver cómo llegaba la nueva, besaba a una y a la otra y se agachaba para comerse uno de los rabos mientras el otro se le ponía detrás y le empezó a empotrar sin piedad. Cada vez notaba mi entrepierna más ...
... húmeda y tuve que irme de allí para no correrme. Me acabé la copa y pensé… “si no me atrevo ahora, nunca me atreveré.”. Dejé el vaso vacío en una repisa y me fui, sin pensármelo, al cuarto del colchón, la venda y las esposas. Entré y me quité la ropa, rápido y sin pensar. Me puse una esposa, me vendé los ojos, puse mis manos en mi espalda, cerré la otra esposa y me senté en el colchón. No sé cuánto tardó en entrar la primera persona; pero, a mí, me pareció una eternidad. Oí unos pasos que se acercaban y me pareció oír una risilla contenida. Oí una voz de hombre que me dijo… “Hoy vas a ser una perra… ¿es lo que quieres?“. Contesté que sí y noté una mano entre mis piernas, rozando mi coñito… Escuché cómo se abría una bragueta muy cerca de mi cara y, de repente, noté cómo entraba por mi boca una gran polla. Me la metió fuerte hasta la garganta y me dio una arcada. Me dijo que le escupiese, y así lo hice. “¡Quiero que la llenes de saliva perra!”, y yo obedecí escupiéndole y tirándole saliva en su glande. Lo rodeé con la lengua y sintiendo mis babas en su polla, la recogía y las volvía a poner arriba. Me la metí en la boca y él empezó a meterme la fuerte. Me ordenó que abriese la boca y me dijo que si quería toda su leche dentro. Yo le dije que sí. Tenía mi boca abierta y oía y sentía que se la estaba meneando al lado de mi boca. De vez en cuando me metía la puntita y la dejaba allí mientras se masturbaba. Le estaba lamiendo el borde del glande cuando noté que alguien me ...