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Yo Paula V, de regreso
Fecha: 27/01/2026, Categorías: Confesiones Autor: hot girl, Fuente: TodoRelatos
Desde lo que sucedió aquel día en mi casa con Erick, estuve sumamente caliente y a la espera de que el me pidiera repetirlo todo. Por fin pude comenzar a ver mi cuerpo y mis senos como míos, y también como una fuente de muchísimo placer sexual. Decidí aumentar la excitación aún más, así que compré más ropa interior de chica. Compré sobre todo brasieres, pantys y tangas, algunos lubricantes, además de unos conjuntos de lencería que más adelante sería de mucha relevancia para mí. A decir verdad, ya no sentía ningún miedo de poner dichas prendas en mi cuerpo. Por fin recibí mensaje de Erick; [E: Ven a mi casa el sábado, no habrá nadie. Y: ¿a tu casa? ¿Seguro? E: sí, mis papás no van a estar, tenemos la casa sola. Y: está bien. por cierto, te tengo una pequeña sorpresa. E: el sábado me enseñas. Y: claro E: prepárate bien porque el sábado te voy a hacer mujer. Y: sí. Se lo dije solo para él pues como saben ya tengo experiencias sexuales previas. El sábado llegó, y desde temprano comencé a alistarme para mi cita con Erick. Tomé un baño con agua caliente para relajarme, procedí a depilar el poco vello de mis piernas y hacerme un enema, pues ese sábado quería estar muy limpia pues sería mi último día de virginidad para mi amigo. Ya una vez que estaba limpia por dentro, usé agua tibia y jabón en mi ano, para tener la mayor higiene posible y todo fluyera bien. Me senté en una repisa de cemento que hay en mi baño para aplicarme un poco de crema ...
... con olor a cereza en mis piernas, quería mi piel lo más suave y tersa además del delicioso aroma. A mis espaldas había un espejo grande, yo por algún motivo decidí voltear, lo que ví fue mi culo, moreno, con forma de manzana, mi forma femenina que se acentuaba más al estar sentado. Puse un poco de crema en mi trasero también para tenerlo más suave, así mismo un poco alrededor de mi ano. Me levanté y me paré frente al espejo, era algo que jamás había hecho en todos estos años, contemplar mi cuerpo totalmente desnudo. Ahí estaban mis pechos, mis pezones grandes y duros, mi silueta cada vez más curveada, mi zona íntima lampiña y pequeña, mi cabello negro además de mi cara adornada con mis facciones suaves y algo aniñadas debido a que la testosterona casi no tocó mi cuerpo. Me sentí sensual, cómo esas pinturas de ángeles con senos y micropene. Me puse un panty color negro junto con un brasier del mismo color, quedaba bastante bien. Encima de esto me puse una chamarra gris y un pantalón de mezclilla, no me puse ninguna playera porque sabía que Erick me la quitaría de cualquier manera, así que debajo de la chamarra, solo tenía mi brasier sosteniendo mis jugosas tetas. Tomé el autobús de camino a su casa, pensando en todo lo que habíamos hecho y lo que probablemente estábamos por hacer. Estaba algo nerviosa de perderme, pero logré bajarme en la zona correcta y poder ubicar su casa. Con mi mano temblando toqué la puerta. Erick me abrió, y al parecer se acababa de duchar, ...