1. Secuencias: EMILIA


    Fecha: 28/01/2026, Categorías: No Consentido Autor: elciam, Fuente: TodoRelatos

    ... una de ellas con las tetas al aire.
    
    - ¿Me buscabas?
    
    Ahí estaba. Su ídolo. El adorado Víctor. Y se dirigía a ella, la miraba a ella, le hablaba a ella. Quedó muda. El cantante se le acercó, dio dos besos de ensueño en las mejillas sonrosadas de la temblorosa Emilia y la tomó de la mano.
    
    - Ven.
    
    Se dejó llevar. ¿Cómo no?. Al atravesar la puerta se sorprendió: aquello desentonaba en su idea del recinto: parecía un salón de hotel. Sofás, sillones, una camilla de masajes y algunas mesitas.
    
    Víctor la hizo sentarse junto a él, tomó una bandeja de la mesa y con un tubito esnifó un par de rayas blancas. Luego le ofreció a Emilia, que apenas pudo murmurar un “no” y agitar su mano
    
    -¿Qué pasa? ¿eres una mojigata? ¿una niñata que aún lleva braguitas de disney?
    
    ¿Contrariar a su amado? Eso nunca. Era preferible la tos. Lo había visto en las peliculas. Su mayor temor era que la tos escampara el resto de rayas que había en la bandeja pero pudo contenerse lo justo. Y provocó las risas de los presentes.
    
    Aparte de Víctor, en la sala había tres tipos más, seguramente también músicos… uno de ellos metiendo mano a una chica en su regazo, por lo que quedaba del vestido supo que era una de las bailarinas.
    
    Todo sucedió muy rápido, Víctor se empinó una botella y luego le dio de beber a la chica, le sostuvo la botella hasta que Emilia se atragantó y apartó la cara mojándose la blusa… y marcando más el pezón.
    
    Y el beso. Su beso. Sintió su lengua invadir la garganta y su ...
    ... mano buscar la teta. Al notarla Emilia se sintió mal. Se avergonzaba por tener pechos tan pequeños, que su divo no pudiese disfrutarlo.
    
    - No tiene tetas pero de culo esta bien. Notó una mano en su culo, bajo la falda, amasándole la nalga. Y el sobresalto interrumpió el beso.
    
    - ¡Para, Marc, joder!
    
    Víctor recriminó a su compañero, que optó por apartarse y volver al sillón donde estaba, llevándose con él la bandeja.
    
    Que la gente les mirara importaba poco a una Emilia que vivía un sueño. Podía haberse corrido en cuanto los dedos de Víctor entraron en su coño, apartando el tanga. Pero su amado paraba antes de lograrlo, como si conociese tanto su sexualidad. Introducía los dedos y paraba, acariciaba su clitoris y paraba, aumentando en cada gesto la ansiedad de ella. Víctor la quería caliente, entregada, obediente.
    
    - Baja del sofá.
    
    No era la primera polla que chupaba, ni la primera vez que alguien cogía su cabeza para hundírsela más en la boca. Se esmeraba en acoger más ese trozo de carne, aguantar las arcadas. Hubiese deseado que se corriera en ella. Sería su triunfo. La leche de su idolo traspasando la garganta… o su coño.
    
    En momentos la notó muy dura, casi axfisiante. Víctor la tomó por los hombros para levantarla, quitarle el tanga, subirla al sofà y ponerla en cuatro… para meter un dedo en su culo.
    
    - No, no - protestó ella intentando con su mano detener la de él
    
    - Mira, nena, no te voy a follar. Nunca jodo con desconocidas. No tengo ninguna gana de que ...
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