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Sumiso del más allá - Capítulo 2
Fecha: 28/01/2026, Categorías: Gays Autor: LorienWhisper, Fuente: TodoRelatos
📖 Capítulo 2 – “Esto fue solo el inicio” El auto se detuvo frente a la casa antigua de los abuelos. El cielo tenía ese color plomo de las madrugadas sin luna. Ni una palabra más fue necesaria. Gael bajó en silencio. Abrió la puerta del copiloto como si el ruido pudiera despertar algo que no debía. Lucian lo miraba desde el asiento, sonriendo tranquilo, como si nada hubiese pasado. Como si no hubiera estado arrodillado frente a él horas antes, con los labios abiertos y el rostro empapado. —¿Estás bien? —preguntó Lucian. Su voz era limpia. Ajena. Gael asintió sin mirarlo. No podía. La sola idea de cruzarse con esos ojos lo revolvía por dentro. —Descansa —dijo Lucian antes de arrancar el coche y desaparecer calle abajo. Gael cruzó la puerta de la casa como un autómata. Subió las escaleras en penumbra. No encendió ninguna luz. No quería verse. No quería encontrarse. Ya en el baño, dejó caer la ropa al suelo. El cuello de su camiseta estaba húmedo, la trusa le oprimía la entrepierna, aún tibia por lo que había pasado. Se metió bajo el chorro de agua. Primero caliente, luego fría. Como si pudiera arrancarse lo que todavía sentía entre los labios. Cerró los ojos. La escena volvió a él de golpe: el cuerpo arrodillado, los muslos temblando, las manos paralizadas, y frente a su cara… el bulto enorme bajo la trusa negra de Lucian, palpitante, creciendo mientras una sonrisa lo observaba desde arriba. Recordó cómo lo había ...
... rozado con la mejilla, tímido. Cómo Ignatus —a través de ese cuerpo— le había dicho que era suyo. Cómo le había guiado la boca. Cómo le había invadido. Sin pedirle nada. Solo tomarlo. Su sabor, la textura, el grosor. La forma en que lo había llenado sin entrar más allá de su boca. El calor subió por su pecho. Cortó el agua. Se secó rápido, sin mirarse en el espejo empañado. Fue a su cuarto. Se puso su pijama —una camiseta vieja y un pantalón corto de algodón— y se metió en la cama con el estómago apretado y el corazón acelerado. Y entonces… cayó profundamente dormido, y comenzó a soñar. ⸻ Al principio fue como un eco. Un goteo lejano. Un gemido entrecortado. Luego vinieron las imágenes. Gael se vio a sí mismo, otra vez de rodillas, con la boca entreabierta, la cabeza echada hacia atrás, y un líquido espeso goteándole por la comisura de los labios. Estaba en la cripta. O en algo que se parecía a la cripta. Pero ahora las paredes palpitaban, como si respiraran. Todo era carne y piedra. Todo era húmedo. Todo lo recordaba a él. Ignatus. Presencia sin rostro. Voz sin garganta. Verga sin dueño. Lo sentía cerca. Lo olía. Volvía a ver aquel miembro erguido, erecto, saliendo de entre las piernas de Lucian. Palpitante. Con esa cabeza gruesa, brillante, cargada. Gael jadeaba. El líquido en su boca seguía ahí. Lo tragaba. Lo sentía caliente bajando por su garganta. Se tocaba el pecho en el sueño, y su ...