1. Mi primera vez con un morrito parte 2


    Fecha: 29/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Voyerismo Autor: Gabito180, Fuente: SexoSinTabues30

    ... mirada en mi short que estaba como casa de campaña por mi verga erecta.
    
    – ¿Qué haces? -preguntó Aaroncito-.
    
    – ¿Te acuerdas lo que hicimos en el baño?
    
    Aaroncito asintió y se acomodó en la cama.
    
    – ¿Te gustaría jugar con mi pene? Así como en la tarde.
    
    Aaroncito asintió, sonreí ante otro escalón dado a mi perversión.
    
    Lo volteé y le dije
    
    – Te haré cosas que te van a gustar, tú solo déjate, ¿va?
    
    Él asintió y yo lo volteé, le quité ese short por completo y acerqué mi lengua a su oyito. Comencé a lamer a con descontrol, chupaba su anito, mordía una nalga con un salvajismo que me desconocía. Aaroncito gemía en voz alta, mientras acomodaba su culito para que yo pudiera lamer mejor. [[Que pinche putita salió]] Pensé. Seguí lamiendo hasta que dejé lleno de baba ese culito, con su ano rosadito.
    
    – volteate. -le dije-.
    
    Me quité mi short, saliendo disparada mi virilidad de 19 cm, ya llena de precum que había manchado mi bóxer. Aaroncito hasta relamió sus labios al ver tremendo trozo, este niño traía lo putita dentro.
    
    – lamela.
    
    – pero ahí haces pipí. -Dijo Aaron-.
    
    – está limpio, además de atrás haces popó y así me comí tu culito, estaba limpio también, ¿apoco no te gustó?
    
    – sí me gustó.-dijo sonrojado-.
    
    – pues ahí esta, lámelo.
    
    Me acosté en la cama boca arriba, Aaroncito a mi lado tomó mi verga y se la llevó a mi boca. Solo le entraba el glande, así que tuve que entrenarlo para que entrara más y dejara de usar sus dientes. Funcionó y en unos ...
    ... minutos ya chupaba lo suficiente para disfrutar como loco. Uff, lamía mi glande como helado e incluso absorbía mi precum y le encantaba la putita.
    
    Después de un rato mamando, lo volví a voltear boca abajo, le mamé el culo una vez más y escupí en mi mano para lubricar mi pene. Tomé mi tronco y lo dirigí a su ano, pero ahora boca arriba y viéndolo fijamente. Cuando entré, él comenzó a quejarse y pedir que se lo saque.
    
    – te va gustar, va arder poquito, pero después te va gustar confia.
    
    – no, no, ya sácalo me duele.
    
    No lo escuché y seguí entrando, yo estaba en la gloria, no lleva ni un cuarto de verga dentro y ese culito virgen me apretaba la verga. Él seguía negando con lágrimas en los ojos y empujaba mi pelvis con sus dos manitas, pero era inútil, yo ya había perdido el control. Tapé su boca y la metí con fuerza, mi verga pasaba la mitad y él lloraba en silencio mientras intentaba safarse.
    
    Seguía en un tierno y lento pero con ritmo mete y saca, después de unos minutos él ahora gemía bajo mi mano y se retorcía pero de placer. Sabía su respuesta, pero quería escucharlo de él.
    
    – La saco, para que ya no te duela.
    
    – No, sigue.
    
    – no que no, perrita. Te estoy diciendo que te va a gustar.
    
    Seguí penetrando ahora con más velocidad, él gemia más fuerte y yo estaba al borde del orgasmo, pues esas paredes apretadas hacían la presión perfecta. Me salí de su ano, sacarlo generó un sonido como cuando quitas el corcho de algo. Mi verga salió con manchas de sangre y ...