1. La nueva asistenta (cap. 3)


    Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Xella, Fuente: CuentoRelatos

    Silvia se había puesto el despertador para despertarse antes que su ama. No quería comenzar el día con una azotaina.
    
    Se acercó gateando a la cama y apartó lentamente las sábanas. Ivette estaba completamente desnuda. La visión de su cuerpo y el pensamiento de lo que iba a hacer hizo estremecer a Silvia (¿Durante cuánto tiempo tendré que hacer esto?).
    
    Acercó su boca al coño de su ama y comenzó a lamer, lentamente, acariciando cada pliegue de su raja, saboreando, a su pesar, un sabor qe empezaba a agradarle. Los ligeros gemidos que emitía Ivette indicaban que comenzaba a despertarse, así que aumentó el ritmo.
    
    Mientras se tomaba su “desayuno” Silvia no podía dejar de pensar que le depararía el día. En las dos anteriores jornadas su vida había dado un vuelco, pero no estaba segura de estar descontenta con ello. Nunca había estado tan cachonda en su vida, y nunca había tenido unos orgasmos tan intensos. Se le venía a la mente la idea de que a lo mejor no era tan malo seguir así… (¿Que no sería tan malo? ¡Soy una esclava!).
    
    Ivette interrumpió sus pensamientos sujetando su cabeza y corriéndose sobre su boca. Como parece que era habitual, siguió lamiendo durante un rato hasta que Ivette pensó que era suficiente.
    
    -Veo que te has adaptado a tu papel esclava. ¡Posición de inspección!
    
    Silvia se levantó rápidamente y se colocó en la postura requerida. Ivette rodeó su cuerpo, observándola.
    
    -Parece que las marcas de los azotes van desapareciendo… Espero que haya sido ...
    ... suficiente para que aprendas tu lugar, si no, no dudaré en volvértelos a hacer, y esta vez no serán sólo 15…
    
    Ivette comenzó a toquetear con el plug anal de Silvia. Ésta soltó un quejido. Llevaba toda la noche con ello puesto y le dolía el culo.
    
    -Espero que te hayas acostumbrado bien. Más tarde te pondrás uno más grande. Voy a dilatar ese ojete poco a poco. Dentro de un tiempo me pedirás tu misma que te dé por el culo… Vamos a la cocina, quiero desayunar algo.
    
    Silvia caminó detrás de Ivette hasta llegar a la cocina. Cuando llegó, se puso automáticamente a hacer el desayuno.
    
    -Hazme un café esclava, tu tomarás esta infusión nada más, quiero que hagas una dieta especial que yo supervisaré. -Dijo, tendiéndole un sobrecito con las hierbas de la infusión.
    
    Mientras la esclava preparaba el desayuno, Ivette sacó dos cuencos de perro. Uno lo lleno de agua, el otro lo dejó al lado. Una vez estuvo preparada la infusión, vertió el contenido en el cuenco que quedaba libre.
    
    -Ese es tu lugar perra, hasta que te ordene lo contrario no volverás a usar las manos para comer. Lo harás de rodillas, como la perra que eres.
    
    Silvia se resignó. Se arrodilló y se bebió la infusión como pudo. Ivette sonreía satisfecha. Se estaba acoplando a todas sus peticiones sin rechistar, además a partir de ahora, gracias a las drogas que iba a suministrar a la esclava a través de la infusión que acompañaría todas sus comidas sería más fácil. Esa droga, aumentaba las sensaciones de placer y haría ...
«1234...7»