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Dayana, mis inicios en el sexo, 4
Fecha: 03/02/2026, Categorías: Anal Autor: Daya, Fuente: TodoRelatos
... en su propia casa, con su esposa, y que además quería desflorarme, lo que me seguía dando miedo. Se puso a platicar conmigo, de la escuela, del trabajo, como si nuestra relación fuera perfectamente normal, y no estuviéramos escondiendo nada. En determinado momento se sentó a un lado de mi, en el sillón frente a la televisión, yo por no seguir la platica, le prendí y busque entre los canales sin ningún interés, hasta que me dijo que porque no veíamos una película, a lo que accedí, parándome a buscar una. No, deja, yo traigo una que podemos ver, y yendo al cuarto que ocupaba, salio con un DVD sin ninguna marca. Me lo dio y me acerque al aparato para ponerlo, caminé hacia atrás unos pasos mientras esperaba que aparecieran los títulos, cuando aparecieron éstos, me di cuenta que era una de las películas que había escondidas entre las cosas de mi madre. Sorprendida, retrocedí unos pasos mientras veía imágenes de mi madre amarrada a una cama, los brazos por arriba de su cabeza, y sus piernas separadas, cada una atada a una esquina de la cama, con una almoha bajo las caderas, que hacían que su sexo se viera mas pleno, carnoso y húmedo, momentáneamente la visión del trasero de un hombre desnudo tapó su imagen, mientras se acercaba a ella, la cámara se movio de manera que pudiera ver su miembro erecto dirigirse a su destino, y acercándose a un primer plano, viera la penetración brusca y sin la menor delicadeza, oyéndose un grito de dolor mezclado con placer que reconoci como de mi ...
... madre. Di un paso mas hacia atrás y sentí unos brazos que me rodeaban por la cintura, y me jalaban haciéndome trastabillar hasta caer sentada delante de ese hombre, mi espalda contra su pecho, mis piernas entre sus muslos, mis nalgas recargadas en su polla. Grite de espanto, mientras trataba de incorporarme, pero sus brazos eran fuertes y sus palabras tranquilizadoras. No te preocupes, no voy a lastimarte, palabras que por otro lado contrastaban con la imagen que tenía en la pantalla, de mi madre amarrada y siendo follada sin piedad, los ojos vendados, y mientras otro tipo desnudo se montaba sobre su cara, la tomaba de los cabellos y la obligaba a hacerle el sexo oral. La imagen me tenía hipnotizada, por lo que al ver que solo me abrazaba, dejé de oponer resistencia y preste atención a las imágenes que se sucedían en la pantalla: una verga que entraba y salía del coño de mi madre se alternaba con una lengua que, unos minutos después, y casi sin darme cuenta (¿o si,k y nada mas quería creer que no había notado las caricias?) corría a lo largo de mi cuello por entre mi largo cabello y de una lengua que acariciaba el lóbulo de mi oreja, una boca que succionaba como posesa un pene era el marco de una mano que se deslizaba entre mi blusa para acariciar el ombligo y luego descubrir el camino hacia mis pechos y seguir por debajo del sostén hasta mis pezones duros y sensibles mientras la otra mano se deslizaba de mi rodilla hacia los muslos, y luego al interior de ellos, que como con ...