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Chantaje a mi madrastra promiscua
Fecha: 03/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
... traicionera que engañaba a su pareja, sin pudor ni remordimientos. Una ramera que se acostaba con su propio hijastro. Pero sabía que no podía hacer eso. Solo era el morbo de un hombre joven y desequilibrado por esa situación inesperada. Envié varios mensajes a aquel número desde el que me enviaron el video, pero nunca recibí respuesta. No podía dormir. ¿Qué debía hacer con esa información? ¿Se lo diría a mi padre? Ver ese video lo destruiría. ¿Y si hablara con ella? Le diría que se vaya de casa. Le daría un tiempo. Que arme una historia creíble. Que termine con él en los mejores términos posibles. Que mi padre no quede desilusionado después de haber apostado por el amor, tras tanto tiempo de vida solitaria. Sí. Haría eso. Por la mañana lo haría. El chantaje No pegué ojo en toda la noche. Cuando creí que por fin iba a conciliar el sueño, reparé en algo que se me había pasado. ¿Fui el único que recibió el video? El hecho de haberlo recibido de un número desconocido, de una persona que luego no contestó, me hacían sospechar que alguien me había mandado el video con intenciones maliciosas. Aunque no alcanzaba a entender el motivo. Gogleé a Florencia. Si su video lo había recibido, aunque sea un puñado de gente aparte de mí, ya se habría viralizado, y aparecería en varios portales de noticia. Sería un épico regreso de mi madrastra al mundo del espectáculo: “Aparece video de la ex vedette Florencia Orgambide practicando una felación a un hombre que no es su pareja”. ...
... Ya me imaginaba a una horda de periodistas de revistas de segunda, en la puerta de mi casa. Sin embargo, la última noticia que había sobre ella, era una de hace dos años, en donde destacaban su participación en el programa de Marley, después de cinco años de haber desaparecido de los medios. Por lo visto se trataba de un último intento desesperado por conseguir trabajo en los medios. Pero la reaparición de una vedette de treinta años, quien para empezar, jamás fue una primera figura, no pareció interesarle a nadie, y no recibió ninguna oferta laboral. Papá se fue al trabajo temprano. Sabía que Florencia se despertaría unas horas después, desayunaría, y se iría quien sabe a dónde, para no volver hasta la noche. – Hola, Gasti. – me saludó, cuando bajó de su habitación. Llevaba una remera musculosa blanca, y un short de jean diminuto. Mi sangre comenzó a hervir. – ¿Pasa algo? – preguntó, cuando vio mi semblante serio. Estábamos en la cocina. La observé arriba abajo. Era una mujer peligrosa, sin ninguna duda. Una hembra capaz de manipular a cualquier hombre si se lo proponía. No necesitaba ser muy inteligente para lograrlo. Con ese cuerpo de ensueño convertiría en tonto hasta al mas inteligente. – Mirá tu celular. – le dije, yendo al grano. E inmediatamente le reenvié el video que me llegó la noche anterior. – ¿Y esto? – preguntó. – Miralo. Florencia me observó con expresión interrogante. Luego dio play al video, y al reconocerse, sus ojos se abrieron ...