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Jugando a la casita
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Prizila Gaztin, Fuente: TodoRelatos
... pronto Abraham me dio la vuelta y me puso frente a la pared mientras le daba la espalda, él me tomó de la cintura y me pegó entre mis nalgas ese magnífico trozo de carne, mientras comenzaba a lengüetearme la oreja, perdí el control de mi cuerpo, comencé a tener la sensación de ser follada, un deseo de que me metiera esa polla que estaba a escasos centímetros de mi vagina, me estorbaba la ropa, deseaba abrirle mis piernas, el miedo se me había ido ahora solo me sentía excitada, mi vagina me punzaba riquísimo al mismo tiempo que me hormigueaba, mi novio continuó lamiéndome el cuello poseyendo mi cuerpo, me dejé tomar por mi macho, sin restricciones, él desabrochó mi blusa y metió su mano para acariciar mis senos los cuales apretaba, yo sin darme cuenta me empecé a empujar contra su polla como si me estuviera follando en esa posición, mi instinto comenzaba a salir, comenzaba a despertar mi hambre por probar aquel trozo, mis ganas se hacían cada vez más intensas: AB: ¡Quiero cogerte, amor! Quiero que me demuestres que me amas ¡Mmmm, te amo ¿Tú me amas?… YO: ¡Aaah, aaah! Sí mi vida. Yo también quiero, yo también te amo… AB: Déjame cogerte. Anda, quiero verte desnuda para mí, quiero que seas mía… YO:¡ Aaah, aaah! Yo soy tuya, mi vida. Soy tuya, cariño… Abraham de un jalón me quitó por completo la blusa al igual que el brassier, para después meterme sus dedos en mi boca los cuales me dieron el impulso de comenzar a lamer como si de una polla se tratara (bien dicen que ...
... un macho perverso sabe sacarle lo más puta a la más decente y en ese entonces lo era jeje) le lamí cada uno de sus dedos podía escuchar como mi macho bufaba desesperadamente, sentía un calor incontrolable, mi novio con su otra mano me levantó la falda y busco mi vagina la cuál pudo sentir lo mojada que ya estaba por lo que comenzó a masturbarme: AB: ¡Puff! ¡Mmmm, qué rico mi amor ¡Estás mojadisima! ¡Qué rica vagina tienes!… YO: Es para ti, mi vida… AB: ¿Segura?… YO: Si cariño, segura que es para ti… AB: ¿Quieres que te meta la verga?… YO: Mmmmm… AB: Dime que quieres que te meta la verga… YO: Si, sí quiero que me la metas, solo que ¡quiero que me prometas que me va a gustar!… Abraham continuó masturbándome por encima de mis bragas al mismo tiempo que no deteníamos el vaivén de nuestros cuerpos pues sentía ese trozo de carne entre mis nalgas queriendo atravesar la ropa que aún llevábamos puesta, así como su dedo acariciar mi zorrita la cual pedía a gritos ser liberada al fin, el calor y el impulso que sentía eran soberbios jamás me había sentido así ni con Cesar ni mis primos, me sentía un perra en celo dispuesta a abrir mis piernas, mis gemidos cada vez eran más eufóricos cosa que a mi macho le excitaba bastante; sin más Abraham me sacó sus dedos de la boca y de mi vagina me giró y me dijo que me hincara, rápidamente obedecí, yo me le quedé mirando mientras él comenzaba a desabrochar su pantalón, y este cayó hasta sus rodillas dejándome ver su bóxer ...